El Congreso paraguayo completó hoy el aplazamiento por otros tres años de la aplicación del Impuesto a la Renta Personal (IRP), una de las medidas exigidas por organismos internacionales para formalizar la economía de este país.
La Cámara de Diputados, de 80 miembros y con 41 votos a favor y 27 en contra, ratificó el aplazamiento después de que el Senado haya decidido lo mismo, el 29 de abril pasado.
La decisión posterga para el 1 de enero de 2013 la entrada en vigor del IRP, que después de cuatro aplazamientos anteriores había entrado en vigor desde el 1 de enero de este año.
Los detractores de ese tributo, que grava a los que ganan el equivalente a 120 salarios mínimos anuales, unos 32.500 dólares, cuestionan, principalmente la declaración patrimonial que tienen que presentar para el pago del impuesto.
Entretanto, el ministro de Hacienda, Dionisio Borda, que durante en el Gobierno anterior ocupó el mismo cargo, había insistido ante los legisladores en la necesidad de su puesta en vigor para sanear la economía, con altos niveles de informalidad.
El Congreso paraguayo había aplazado por última vez el 4 de junio de 2009 la aplicación del polémico proyecto, que fue aprobado en 2005 como parte del proceso de formalización de la economía y de reforma de las estructuras del Estado.
La ley prevé su aplicación gradual para que en una primera etapa afecte a unos 10.000 contribuyentes con ingresos equivalentes a 120 salarios mínimos anuales (unos 32.500 dólares).
El IRP fue una de las normativas exigidas al Gobierno que presidió Nicanor Duarte por el Fondo Monetario Internacional (FMI), en el marco de un acuerdo de contingencia que se había firmado en 2003 y que rigió hasta agosto de 2008.