El Congreso paraguayo inició hoy trámites para declarar el estado de emergencia nacional ante el agravamiento de la epidemia de dengue que ya se cobró 25 vidas de más de 7.000 contagiados desde enero pasado.
La Cámara de Diputados dio curso a ese trámite con la aprobación en su sesión semanal de un proyecto de declaración que ahora será remitido al Senado para su posterior análisis.
De concretarse la aprobación en la Cámara alta, la aplicación del estado de emergencia quedará a manos del Poder Ejecutivo.
Durante la vigencia de la medida, los organismos del Estado pueden disponer de fondos sin licitación previa o pedir la ayuda de organismos internacionales.
El presidente del Senado, el opositor Óscar González Daher, dijo a periodistas que en las próximas horas convocará a una sesión extraordinaria para analizar como único punto ese proyecto de declaración.
Las autoridades sanitarias certificaron el miércoles el fallecimiento de otras dos personas por "dengue agudo", con lo que la cifra de muertos por ese mal se elevó a 25.
Detallaron, además, que desde enero fueron reportadas un total de 56 muertes que habían presentado síntomas del dengue y que no fueron comprobadas, sobre todo de personas atendidas en sanatorios privados, mientras que otras murieron en sus casas.
El 31 de marzo pasado, el Congreso aprobó una declaración de estado de emergencia sanitaria en Asunción y en los departamentos de Central, aledaño a la capital, Alto Paraná, al este y en la frontera con Brasil y en Guairá (centro-sur), donde se han notificado la mayor cantidad de contagios.
La ministra de Salud, Esperanza Martínez, reiteró el miércoles que no están dadas las condiciones para declarar la emergencia en el país, un día después de que afirmara de que están ante la peor epidemia en los últimos años.
Según cifras oficiales, los enfermos con síntomas de ese mal transmitido por el mosquito "aedes aegypti" superan los 20.000.
Los 25 casos fatales de este año ya superan a los de 2007, cuando el brote epidémico causó 17 muertos de 27.000 contagios, mientras que en 2010 la cifra de decesos fue de 15 de un total de 10.000 infectados.