El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó hoy por unanimidad ampliar por cinco meses más el mandato de la misión que tiene desplegada en la disputada región sudanesa de Abyei, al tiempo que exigió a Sudán y Sudán del Sur que replieguen toda su presencia militar en la zona.
El máximo órgano de decisión de Naciones Unidas aprobó una resolución presentada por Estados Unidos que extiende hasta el próximo mayo las labores de la llamada Fuerza de Seguridad Interina de Naciones Unidas para Abyei (UNISFA), creada el pasado junio con un mandato inicial de seis meses.
El texto muestra la preocupación del Consejo ante "la constante presencia de personal militar y de policía de Sudán y Sudán del Sur" en Abyei, "lo que constituye una amenaza para la migración en condiciones de seguridad de los nómadas misseriya y el regreso de los refugiados ngok dinka a sus hogares, e impide a la UNISFA cumplir plenamente su mandato".
La resolución exige así tanto a Jartum como a Yuba que retiren "todo el personal militar y de policía" que tengan todavía en Abyei "de manera inmediata y sin condiciones previas", y les solicita que ultimen "con urgencia" el establecimiento de una administración conjunta de la zona según los acuerdos alcanzados el 20 de junio.
"Ambos países tienen mucho que ganar si actúan con moderación y se deciden por el diálogo en lugar de recurrir a la violencia o la provocación", asevera la resolución, que también los invita a relanzar las negociaciones para resolver las cuestiones pendientes relacionadas con las zonas fronterizas en disputa.
El texto también emplaza a los Gobiernos de Sudán y Sudán del Sur a cumplir los compromisos acordados entre ambas partes y con Naciones Unidas y, en ese sentido, les emplaza a prestar todo su apoyo a la UNISFA y garantizar que puede ejecutar su mandato.
El Consejo de Seguridad aprobó ya la semana pasada añadir el control fronterizo en la disputada región sudanesa a las labores incluidas en el mandato de la misión que el organismo tiene allí desplegada.
Se trató de una novedad en el mandato de la UNISFA, compuesta por tropas etíopes, que ahora deberán velar por que se cumplan los pactos alcanzados entre las dos naciones para crear un mecanismo de control fronterizo y además tendrá que prestar ayuda operativa para el desarrollo de esa iniciativa, como había pedido ya el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon.
Abyei ha sido escenario en los últimos meses de enfrentamientos entre Jartum y el Movimiento Popular de Liberación de Sudán (MPLS) sobre todo desde que las tropas sudanesas ocuparan el pasado 21 de mayo ese territorio cuya soberanía está pendiente de resolverse tras la independencia del sur.
En su último informe sobre la situación en la región, la ONU confirmó que las fuerzas militares de ambos países continúan en la región, con lo que incumplen los acuerdos alcanzados sobre Abyei, y pidió su retirada.