El Consejo de Seguridad de la ONU estudió hoy la posibilidad de otorgar al personal e instalaciones de Naciones Unidas un estatus de protección especial dentro del derecho internacional, que contribuya a reducir el creciente peligro que afrontan en las zonas de conflicto.
El presidente de turno del Consejo de Seguridad, el embajador francés Jean Maurice Ripert, señaló que esa fue una de las materias que se abordó en la reunión que el órgano dedicó a analizar el aumento de las violaciones del derecho internacional humanitario.
"Es una idea que está flotando, una o dos delegaciones se refirieron a ella y creo que es un asunto serio. Hay que hacer lo máximo para proteger a los empleados e instalaciones de la ONU, y a quienes en ellas se refugian", aseguró Ripert a la salida de la reunión.
Al mismo tiempo, advirtió que la posibilidad de otorgar un nivel de protección legal extra a las sedes de la ONU es un concepto que deben madurar los expertos en derecho internacional y el Comité Internacional de la Cruz Roja, principal impulsor de la implementación de la Convención de Ginebra.
"Francia obviamente no se opone a proteger a la ONU, pero hay que ver cómo se puede hacer", afirmó.
Ripert dijo que los quince miembros del Consejo coincidieron durante la reunión en que la población civil, los cooperantes humanitarios, la ONU y los periodistas se han convertido en blanco en las situaciones de conflicto.
"También expresamos la necesidad de que todas los bandos en un conflicto respeten el derecho humanitario internacional, sean Estados o sean grupos armados, que la ley humanitaria internacional se aplica a todo el mundo", reiteró.
Recordó que el Consejo de Seguridad de la ONU cuenta con varios instrumentos para obligar al cumplimiento del derecho internacional, como son las sanciones, las misiones de paz y el referido de casos a la Corte Penal Internacional.
El diplomático galo indicó que la decisión de dedicar una reunión del Consejo a esta materia obedece a que este año se cumple el 60 aniversario de la versión moderna de la Convención de Ginebra.
En ese contexto, Ripert negó que la decisión de su país de convocar una reunión al respecto se deba al reciente conflicto en la franja de Gaza, en el que fallecieron cientos de civiles y las instalaciones de Naciones Unidas fueron bombardeadas.
"Todo el mundo tiene en mente lo que pasó en Gaza, lo que pasó en Sudán, lo que pasa en Sri Lanka y en otros muchos lugares", apuntó.
El derecho internacional humanitario tiene como meta reducir las consecuencias de los conflictos armados, particularmente en relación a las personas que no son combatientes y en los instrumentos bélicos que se pueden emplear, según el documento redactado por Francia que sirvió de base a las conversaciones en el Consejo de Seguridad.
Ese documento señala que el máximo órgano de Naciones Unidas, responsable de la paz y la seguridad internacional, no puede permitir que siga en aumento la tendencia a convertir a la población civil en el principal blanco de bandos en conflicto.
Por ello, insta a evaluar las medidas que se han tomado al respecto hasta la fecha y estudiar qué otras decisiones se pueden adoptar en el seno de la ONU para asegurar el cumplimiento de las obligaciones internacionales de los combatientes.