El consumo per cápita de pescado en Brasil aumentó un 40% en seis años, hasta 9,03 kilos anuales por habitante en 2009, pero sigue muy por debajo del promedio mundial y de lo recomendado por la Organización Mundial de Salud (OMS), informaron fuentes oficiales.
En 2003, el consumo era de 6,46 kilos anuales por habitante, según datos divulgados hoy por el ministro de Pesca, Altemir Gregolin.
Pese al bajo consumo, el incremento en los últimos años permitió que Brasil anticipara a 2009 la meta que se había impuesto para 2011, de elevar el consumo hasta nueve kilos por habitante al año, aseguró Gregolin en una rueda de prensa.
Según el ministro, los brasileños consumieron en 2009 un total de 1,7 millones de toneladas de pescado, de las cuales un 69,4% fueron de especies capturadas en el país.
Tanto el consumo como la producción interna son pequeños en comparación con otros países y con el potencial de Brasil.
El consumo brasileño el año pasado estuvo por debajo de los 12 kilos recomendados por la OMS y de los 16 kilos de promedio mundial.
En algunos países como Japón el consumo llega a 60 kilos por habitante al año.
Pese a que la producción creció un 15,7% en los últimos seis años, hasta 1,2 millones de toneladas en 2009, aún es escasa para un país con 7.367 kilómetros de costa en el Océano Atlántico, el mayor litoral de Latinoamérica, y que tiene el 12% del agua dulce disponible en el planeta.
La producción brasileña es insignificante ante potencias pesqueras e incluso inferior a la de países como Chile y Perú.
Gregolim dijo además que desde 2003 se generaron 500.000 nuevos empleos en el sector, que hoy ocupa a cuatro millones de personas.
El ministro indicó que Brasil tiene potencial para elevar su producción hasta 20 millones de toneladas anuales y atender no solo el consumo interno sino también una demanda externa creciente, que calculó en 100 millones de toneladas en 2030.
"Por eso es importante que sigamos desarrollando una política de estimulo a la producción de pescado, que en el momento está más dirigida al mercado interno", dijo.
Entre las medidas de estímulo de los últimos años figura la aprobación de una nueva Ley de Pesca, la cesión de aguas del Estado para la instalación de tanques destinados a la cría en cautiverio y políticas de fomento en el área de crédito, la asistencia técnica y la capacitación.
Los principales incentivos, entre ellos créditos por unos 700 millones de dólares para la compra de barcos, fueron anunciados en 2003 y se proponían aumentar la producción en un 50%, porcentaje aún lejos de ser alcanzado.