El Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ) expresó hoy su preocupación por el "progresivo deterioro" de las condiciones de los profesionales de la comunicación en Oriente Medio, "incluida la desaparición del libio Atef al-Atrash desde que comenzaron las protestas".
"La señal de Al-Jazeera en Libia sigue interrumpida. En Yemen se confiscó la tirada de un diario independiente y por lo menos un periodista resultó herido cuando las manifestaciones se tornaron violentas", denunció esta agrupación en un comunicado.
Añadió que "en Irak 50 hombres armados habrían disparado contra una televisión independiente, mientras que el personal de un periódico local se vio obligado a evacuar a sus oficinas".
"Las autoridades libias y sus partidarios deben saber que la violencia contra periodistas que informan sobre la agitación no será tolerada", dijo el subdirector del CPJ, Robert Mahoney.
"Estamos preocupados por la seguridad de los periodistas y en particular por la de Atef-al-Atrash", quien, según el CPJ, desapareció tras informar en directo para Al-Jazeera sobre los acontecimientos en Libia, agregó.
Según la organización, Al-Atrash también dijo que varios reporteros habían sido detenidos en Benghazi, la segunda mayor ciudad de Libia, y que le habían cortado el servicio de su celular.
"Si bien las autoridades libias han denegado la entrada a periodistas extranjeros, varios medios han enviado a sus corresponsales a la frontera de Egipto y Libia, donde esperan la oportunidad de entrar en el país", apuntó esta organización, que se remite a la información difundida por diferentes medios.
Según sus datos, en el este de Libia el acceso a Internet ha sido interrumpido intermitentemente durante días, al igual que el servicio de telefonía móvil y la emisión de Al-Jazeera, al tiempo que un corresponsal del portal suizo Swiss Info tuvo que ser hospitalizado después de que le atacara gente que apoya el régimen de Muamar el Gadafi.