El Primer Comando de la Capital (PCC), principal organización delictiva de Brasil, compró haciendas en zonas limítrofes del país con el propósito de lavar activos y facilitar la acción del tráfico internacional de drogas y armas, informaron hoy medios locales.
La brasileña Agencia Estado señaló que otro de los objetivos del grupo que opera desde los presidios del suroriental estado de Sao Paulo fue el de aumentar su lucro con la eliminación de intermediarios fronterizos.
El centro occidental estado de Mato Grosso, fronterizo con Bolivia, fue el principal foco de la organización criminal para la adquisición de tierras.
La Policía Federal informó que hasta ahora han sido allanadas tres haciendas, cuyas dimensiones no fueron reportadas ya que "las investigaciones continúan".
Las haciendas confiscadas al PCC están en inmediaciones de los municipios de Campo Novo do Parecis, Tangará da Serra y Nova Maringá, pero las investigaciones apuntan que existen otras propiedades en Cáceres, Porto Esperidiao, Lambari D'Oeste, Sao José do Rio Claro, Alta Floresta, Colniza y Aripuaná.
Las haciendas tienen pistas clandestinas para el aterrizaje de pequeñas aeronaves y el lavado de activos se hacía con cultivos de soja y criaderos de ganado.
Esta semana, en la Operación "Aracne", la Policía Federal arrestó a 41 personas investigadas por ser testaferros de la organización criminal y actuar directamente con los carteles colombianos y bolivianos de las drogas.
El PCC fue responsable en mayo de 2006 por la ola de atentados contra la Policía del estado de Sao Paulo que dejó más de 200 muertos entre agentes, sospechosos y civiles.