La célebre estatua del Cristo Redentor, que corona la montaña del Corcovado en Río de Janeiro, perdió hoy su principal y más bucólico medio de acceso, el tren, por un problema contractual con la empresa concesionaria, informaron fuentes oficiales.
La empresa Estrada de Ferro do Corcovado (Esfeco), que opera la línea desde hace 25 años, venció la última licitación, pero se negó a firmar el nuevo contrato para protestar por supuestas irregularidades que motivaron diversas impugnaciones administrativas y judiciales, indicó el ministerio de Planificación.
Desde comienzos del año, el ministerio ha prolongado el contrato anterior, por medio de otros de emergencia, para evitar la suspensión del servicio, que es el principal transporte escogido por los turistas para subir hasta los pies del Cristo y su privilegiado mirador desde el que puede divisar la ciudad entera.
El último de estos contratos provisionales caducó el viernes y el Gobierno se niega a renovarlo porque "no existe ningún hecho nuevo capaz de justificar" la firma de un texto nuevo, así que la más joven de las "nuevas siete maravillas del mundo" tendrá el acceso restringido hasta que ambas partes no lleguen a un acuerdo.
Hasta ahora, Esfeco pagaba una mensualidad de 320.000 reales (unos 148.000 dólares), pero para ganar la última licitación se vio obligada a elevar su oferta hasta 1,1 millones de reales (unos 509.000 dólares) para superar a las empresas rivales.
La empresa argumenta que el ministerio habilitó a empresas que no estaban acreditadas y que no habían presentado todos los documentos.
Para no dejar desamparados a los 600.000 turistas que utilizaban esta centenaria línea de tren cada año, el ministerio puso un servicio de furgonetas, que parten desde la estación de trenes, en el barrio de Cosme Velho.
Además del tren, que recorre las empinadas laderas del Corcovado entre el denso bosque tropical del parque natural de Tijuca, existe un servicio de autobuses alternativo que parte desde el acceso principal al parque, en la mitad de la ladera de este cerro de 710 metros de altitud.
El tren del Corcovado fue inaugurado en 1884, décadas antes de la construcción de la estatua del Cristo, que terminó de ser erguida en 1931, año en el que se convirtió en uno de los principales símbolos de Brasil.