El déficit del Estado español cayó el 11,5 por ciento en los ocho primeros meses de este año hasta sumar 30.867 millones de euros, lo que equivale al 2,8 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB), informó hoy el Ministerio de Economía y Hacienda.
Este resultado se debió a unos ingresos de 68.324 millones de euros frente a unos gastos de 99.191 millones.
En términos de caja (que anota los ingresos y pagos realizados en el momento en que se hacen efectivos), el Estado español presentó un desequilibrio de 33.682 millones de euros, "sensiblemente inferior" al saldo negativo de 37.054 millones registrado en los ocho primeros meses del año pasado.
Según el secretario de Estado de Hacienda, Juan Manuel López Carbajo, el proceso de reducción del déficit "se encuentra en la senda prevista y correcta".
El Gobierno español acometió en 2010 un plan de drástica reducción del gasto público, con una serie de medidas de austeridad y recortes para reducir el déficit al objetivo exigido por la Unión Europea que no debe superar el 3 por ciento del PIB en 2013.
Además, se aprobó una reforma de la Constitución, sancionada hoy por el rey Juan Carlos en su último trámite, para incluir la limitación del déficit público.
Para ello se modificó el artículo 135 de la Carta Magna con el fin de garantizar la estabilidad presupuestaria de las Administraciones públicas en España.
Hoy se anunció también que las cuentas de la Seguridad Social registraron en los ocho primeros meses del año un superávit de 4.575,13 millones de euros, el 0,42 % del PIB, lo que supone una caída del 38,8 % respecto al saldo positivo de 7.480,12 millones del mismo periodo de 2010.