El derrame de petróleo registrado en un arroyo uruguayo tras la explosión de una manguera durante tareas de mantenimiento en un oleoducto generó un daño ambiental "muy menor", afirmaron hoy fuentes oficiales.
El derrame afectó las costas y las aguas del arroyo Solís Grande, ubicado a 80 kilómetros al oeste de Montevideo, que desemboca en el Río de la Plata.
Cuando se produjo la explosión los funcionarios de la empresa estatal de combustible ANCAP, los bomberos y funcionarios municipales "actuaron con celeridad, lograron contener el derrame y que la situación no fuera grave", afirmó Jorge Roux, director de la Dirección Nacional de Medio Ambiente.
El petróleo derramado, que según las autoridades de ANCAP "fue poco", afectó unos 50 metros cuadrado de las costas del arroyo y generó una mancha de unos 40 metros en sus aguas, agregó el funcionario.
Personal de ANCAP realizó varios pozos en una de las orillas del arroyo y logró contener el crudo, mientras efectivos de la Prefectura Nacional Naval colocaron barreras en las aguas para que la mancha no se extendiera.
El accidente se produjo en la tarde del viernes y obligó al corte del suministro de petróleo entre la Boya de José Ignacio, ubicada en el océano Atlántico, y la refinería de La Teja, en Montevideo.
El viento del sur que soplaba en la zona "facilitó la tarea de control para evitar que el derrame llegara a las aguas del Río de la Plata", señaló Roux.
La zona es considerada especialmente sensible para la fauna ictícola porque la desembocadura del arroyo Solís Grande con el Río de la Plata es elegida por varias especies para el desove.