Su sola llegada fue arrolladora. De inmediato logró captar la atención de los medios nacionales y extranjeros, y es que con su porte y elegancia, con tan sólo 18 años, una vez llegó a Panamá, se convirtió en la preferida de muchos.
“Me siento feliz y orgullosísima de ser la primera dominicana en llevar la corona de Miss Universo”, expresó Amelia Vega, media hora después de conquistar el título universal y ser coronada por Justine Pasek.
Según Amelia, desde el primer día que llegó a Panamá, se sintió como en su casa, porque el panameño y el dominicano son muy parecidos, al punto de que se sintió como en un hotel de su país.
Para esta bella joven, quien encontró en Dios una gran fortaleza, su mensaje al mundo como nueva Miss Universo es que “hay que creer y seguir adelante, y más que nada, tener en cuenta que cuando se lucha y se trabaja duro se puede, que cuando se hacen las cosas bien, se triunfa en el área que sea”.
Amelia fue la número catorce anunciada de la lista de quince finalistas, así como la novena en la lista de diez. Ante esta situación advierte que nunca pensó negativamente.
La linda chica de 1.83 metros de estatura dijo: “no tengo planes inmediatos porque los que se encargan de mí son los de la Organización Miss Universo, no tengo la más mínima idea de lo que va a pasar con mi vida... pero las ganas de hacer lo que tenga que hacer positivamente, están”.
No obstante, anteriormente Amelia había manifestado que le atrae la producción de televisión y el canto, pero encima de todo, lo principal que piensa hacer es disfrutar de su año como primera Miss Universo dominicana y dar lo mejor de ella. “La vida verá en qué me abre las puertas”.
En los minutos finales del concurso, en los cuales la decisión giraba en torno a la venezolana, Mariángel Ruiz, y ella, dice sólo haberle pedido a Dios que fuera electa la que El creyera conveniente.
En cuanto a los rumores formulados en su contra de que era la más odiada del grupo, la nueva Miss Universo expresó que era una total mentira, y solicitó a los medios de comunicación que no le prestaran atención a los chismes.
En este sentido, la soberana aseguró que dentro del concurso hizo tantas amistades, que tiene una casa en cualquier lugar del mundo gracias a los lazos de comunión con ellas.
Aunque durante todo el certamen, para Amelia no hubo un momento más difícil, lo que más la afectó fue el cansancio en los pies.
“Dios mío... qué dolor... fue lo único, porque lo demás lo disfruté muchísimo”.
Ante la pregunta que le formuló a Miss Serbia y Montenegro para el certamen, de si escogería ser fuego o agua, la nueva Miss Universo dijo que personalmente escogería ser agua.
“Yo soy clara, y ser la pureza y algo que todos los seres humanos necesitan es símbolo de vida”, puntualizó la joven, a quien le disgusta la envidia y el rencor.