El titular del FBI, Robert Mueller, solicitó al ex director de la agencia federal y juez retirado, William Webster, que inicie una investigación independiente sobre el tiroteo de Fort Hood (Texas), que tuvo lugar el pasado mes, informa el Washington Post.
El diario, que en su página web cita hoy a funcionarios del Gobierno, señala que la investigación del FBI, que se suma a la ya iniciada por el Departamento de Defensa, demuestra la preocupación que esta agencia federal tiene por lo ocurrido en esta base militar.
El pasado noviembre el mayor Nidal Malik Hasan inició un tiroteo en la base militar de Fort Hood (Texas) que acabó con la vida de 13 personas y dejó heridas a otra treintena.
Según las fuentes, Webster ha sido nombrado para poner "un segundo par de ojos" sobre las políticas, procedimientos y acciones de los dos grupos de operaciones antiterrorista de San Diego y Washington que revisaron los correos electrónicos entre el mayor Hasan y el clérigo radical estadounidense de origen yemení, Anwar al Aulaqi.
Hasan, un psiquiatra del Ejército, escribió por correo electrónico a Aulaqi cerca de 18 veces entre diciembre de 2008 y mayo de 2009, fecha del último mensaje del que se tiene constancia.
Agentes del FBI en California ya vigilaban desde antes a Aulaqi, cuya retórica violenta inspiró complots terroristas en Canadá, Reino Unido y Estados Unidos.
Dos de los correos fueron enviados a la oficina de Washington, que tardó dos meses en investigar su contenido, dijo otro funcionario al rotativo, pero no otros que sí fueron investigados en San Diego.
Desde que se produjo el tiroteo legisladores y expertos en seguridad nacional se han preguntado si los investigadores del FBI hicieron lo suficiente para revisar los correos electrónicos y si la masacre se podría haber evitado.
En Fort Hood se concentran los soldados que van a ser desplegados en Afganistán e Irak y el presunto autor de la matanza aparentemente se había negado a ser enviado a la guerra.
La Casa Blanca y el Pentágono han ordenado sendas indagaciones en el origen de la matanza y las posibles deficiencias de la seguridad, la asistencia médica y psicológica y de inteligencia del Ejército y de otras agencias y departamentos gubernamentales afectados.
El FBI envió a la Casa Blanca la semana pasada el contenido de su investigación interna, pero el informe de Webster tendrá la autoridad para hacer recomendaciones sobre los cambios en las directrices internas de la agencia respecto a las investigaciones de seguridad nacional.