La estadounidense Lindsey Vonn, una de las grandes atracciones de los Juegos Olímpicos de Vancouver, al partir como favorita en las pruebas de esquí alpino, que tiene serias molestias en la espinilla derecha, comentó hoy que "el dolor amaina" y que eso la "hace sonreír".
La ganadora de las dos últimas ediciones de la Copa del Mundo, líder de la actual y doble campeona mundial se expresó de esta forma en su espacio de la red social "Facebook", donde señaló que está "feliz por haber vuelto a la nieve", a pesar de los dolores que aún le produce la lesión en la espinilla derecha que se produjo el pasado 2 de febrero mientras se entrenaba en Austria.
"Estoy feliz por haber vuelto a la nieve, aunque sólo fuera para hacer una bajada libre. La espinilla me dolía mucho, pero la lesión progresa un poco y el dolor ha bajado desde insoportable a poder soportarlo apretando los dientes. El dolor amaina y eso me hace sonreír", comentó la estadounidense.
"No sabré la dimensión real de la situación hasta que esté en la pista de descenso", indicó Vonn.
"Normalmente estoy decepcionada cuando se aplaza un entrenamiento, pero en esta situación cada día extra de recuperación se agradece", señaló.