La Bolsa de Nueva York abrió hoy con un descenso del 0,17% en el Dow Jones de Industriales, después de que la cifra de solicitudes de subsidio por desempleo en EE.UU. llegara la semana pasada a su nivel más alto desde septiembre de 2001.
Tras la apertura del parqué neoyorquino, el índice Dow Jones de Industriales, el más importante de Wall Street, bajaba 13,94 puntos (-0,17%) y se situaba en 8.268,72 unidades, después de que el miércoles cerrara con una caída del 4,73%.
El mercado Nasdaq retrocedía 20,16 puntos (-1,34%) hasta los 1.479,05 puntos.
En cambio, el selectivo S&P 500 avanzaba 2,28 puntos (0,27%), hasta 854,58 enteros, mientras que el índice compuesto NYSE, que agrupa a todos los valores cotizados en la Bolsa de Nueva York, subía 37,47 puntos (0,7%) y quedaba en 5.358,17 unidades.
Wall Street abrió con el Dow Jones y el Nasdaq a la baja, después de que el Departamento de Trabajo informara que la cifra de solicitudes de subsidio por desempleo en Estados Unidos aumentó en 32.000 la semana pasada y llegó a 516.000, el nivel más alto desde septiembre de 2001.
El número de personas que cobraba el subsidio en la semana que terminó el 1 de noviembre aumentó en 65.000 y llegó a 3,89 millones, el más alto desde 1983.
En octubre, según las cifras del Gobierno, el índice de desempleo llegó al 6,5%, el más alto en 14 años.
Las acciones de Intel cedían un 1,11% hasta los 13,37 dólares, un día después de que el mayor fabricante mundial de microprocesadores revisara a la baja su previsión de resultados del cuatro trimestre.
Los títulos de Wal-Mart, la mayor cadena minorista del mundo, retrocedían un 0,55% y se negociaban a 52,33 dólares, a pesar de que en los nueve primeros meses de su ejercicio fiscal (de febrero a octubre) ganó 9.608 millones de dólares, un 11,2% más que en igual período de 2007, debido al incremento de sus ventas.
El grupo espera que su beneficio en el conjunto de su ejercicio fiscal 2009 se sitúe entre los 3,42 y 3,46 dólares, por debajo de la horquilla de entre 3,43 y 3,50 dólares que calculaba inicialmente.
Las obligaciones a diez años bajaban en el mercado secundario de deuda y su rentabilidad, que se mueve en sentido inverso, se situaba en el 3,76%, frente al 3,65% del cierre del miércoles.