El ministerio peruano de Energía y Minas (MEM) retuvo 14 millones de dólares que la minera Doe Run Perú había comprometido a través de una carta-fianza bancaria, hasta garantizar que la empresa cumpla con su plan ambiental, informó hoy una nota oficial.
La decisión de ejecutar la carta-fianza bancaria fue tomada luego de que el 8 de enero pasado venciera el plazo para renovar este documento, que servía para garantizar el cumplimiento de su Programa de Adecuación y Manejo Ambiental (PAMA).
Pero la empresa no procedió con la renovación de la carta-fianza.
El MEM informó que los 14 millones de dólares de la carta-fianza de Doe Run (del grupo estadounidense Renco) se mantendrán como garantía hasta que la empresa finalice el PAMA, según un comunicado de prensa ministerial.
La minera opera el Complejo Metalúrgico de La Oroya desde 1997, y la mina Cobriza, en Huancavelica, desde 1998, y produce plomo, zinc, cobre, plata y oro, además de subproductos como el ácido sulfúrico y el indio.
La carta-fianza era una de las exigencias establecidas en 2006, cuando el MEM amplió el plazo del PAMA que Doe Run estaba obligado a realizar en su planta de procesamiento de metales de la ciudad minera de La Oroya, considerado por organizaciones ambientales, uno de las poblaciones más contaminadas del planeta.
Según los últimos datos, Doe Run ha ejecutado hasta el momento el 52 por ciento del plan ambiental, restando una inversión de 160 millones de dólares para finalizarlo.
A raíz de la crisis financiera mundial, Doe Run redujo sus operaciones al mínimo aduciendo que no tenía recursos suficientes, después de que se le suspendiera un crédito de un conjunto de bancos extranjeros.
El malestar de los trabajadores de la minera aumentó después de que el Ejecutivo peruano decidiera el 16 de septiembre pasado extender a 30 meses el plazo para que Doe Run amplíe su PAMA, que vencía en octubre pasado.
Las protestas de los trabajadores dieron inicio a una huelga con cortes de carretera que derivó en enfrentamientos con la policía.
Asimismo, el Ministerio de Economía señaló en noviembre pasado que Doe Run debería proveer por lo menos unos 100 millones de dólares en garantías financieras para reiniciar sus operaciones en La Oroya.
La compañía debe además 110 millones de dólares a sus proveedores, que dejaron de abastecerla con concentrados de mineral en medio de sus problemas financieros.
Después de la ampliación del plazo para completar el PAMA, Doe Run se comprometió a reiniciar las operaciones de su planta el próximo 27 de enero, aunque se mantiene la incertidumbre sobre la reanudación de las actividades de la minera.