Militares y agentes federales mexicanos tomaron hoy el control de las jefaturas policiales de la ciudad de Monterrey, en el norte del país, y de dos localidades de su zona metropolitana, al parecer como parte de un operativo antidroga, según fuentes oficiales.
La acción tuvo como objetivo las dos comisarías principales de Monterrey, una de Apodaca y otra de San Nicolás de los Garza, informaron a Efe fuentes de la Secretaría de Seguridad Pública del estado de Nuevo León, del que Monterrey es capital.
"Están tomadas las cuatro corporaciones por el Ejército", explicaron las fuentes, que cuantificaron en dos centenares el número de efectivos castrenses y de la Policía Federal que participaron en la operación, en la que también colaboran miembros de la Agencia Estatal de Investigación.
"Llamaron a todos los efectivos (de la policía municipal) que estaban patrullando en la zona metropolitana de Monterrey para que se concentraran en el cuartel general y posteriormente los formaron para que entregarán una identificación a un oficial del Ejército", dijo por su parte un portavoz del Ejército.
En una de las dos jefaturas policiales de Monterrey, que entre ambas cuentan con unos 830 agentes municipales, han sido detenidos hasta el momento siete uniformados tras verificar sus identidades.
Las comisarías que han sido objeto del operativo son resguardadas por camiones del Ejército fuertemente armados, respaldados por aire por helicópteros.
La semana pasada el Ejército mexicano detuvo en Monterrey a Raymundo Almanza Morales, alias "El Ray" o "El Gori", un presunto operador del cártel del Golfo en Guatemala y Belice, y a tres supuestos integrantes más de esa organización.
Durante la operación fue hallada una lista de policías que supuestamente colaboran con los narcotraficantes, por lo que se presume que la operación de hoy tiene como fin cotejar esos nombres con los de los uniformados para realizar las detenciones correspondientes.