El embajador estadounidense en Bogotá, William W. Brownfield, pidió hoy "ideas concretas" para mejorar la lucha antidrogas en Colombia, cuyos resultados son centro de preocupación en Washington y la comunidad internacional.
"Lo que quiero escuchar yo son ideas concretas que hablen de soluciones y no solamente de problemas", afirmó el diplomático al aludir a un informe crítico sobre el Plan Colombia promovido por el Congreso norteamericano y divulgado la semana pasada.
El Legislativo en Washington concluyó que no se ven los avances que Estados Unidos esperaba con ese programa de lucha antidrogas y contra los grupos armados ilegales en el país andino, para lo cual Washington asigna desde 2000 más de 600 millones de dólares al año.
En el Gobierno estadounidense "estamos dispuestos a considerar las ideas", afirmó Brownfield en una reunión con la prensa a la salida del encuentro que mantuvo en Bogotá con los responsables de la organización no gubernamental (ONG) Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento (Codhes).
El diplomático dijo que es posible que "se deba ajustar la política bilateral" en materia de lucha contra el narcotráfico, en una coyuntura en la que, aseguró, "puede ser que haya nuevos elementos para ello".
Tras preguntarse si se van a ver "cambios en la política regional contra la droga ilícita", Brownfield se respondió que en problemas como el del narcotráfico se está en un constante aprendizaje y que, con las lecciones enseñadas, se va "eventualmente a tener un hemisferio totalmente libre del abuso de la droga ilícita".
"Estamos aprendiendo hoy en México, en Colombia, en los Estados Unidos, en todos los países del hemisferio", defendió el diplomático, quien reiteró su postura favorable al estudio de iniciativas que permitan avances en esta lucha.
"Como embajador de los Estados Unidos estoy dispuesto a considerar cualquier sugerencia, cualquier propuesta que pueda producir un resultado mejor", insistió Brownfield, quien admitió: "creo que deberíamos estar abiertos a cualquier sugerencia o propuesta para mejorar eso".
El diplomático observó que hace seis meses, cuando recibió en Bogotá a los expertos de su país que evaluaron el Plan Colombia, les dijo a ellos que reconocieran el progreso en "muchas áreas", a pesar de que los resultados en la lucha contra la producción de droga no eran los esperados.
El informe "indica áreas donde deberíamos quizá ajustar, cambiar o mejorar lo que estamos haciendo", admitió Brownfield, quien asumió en Bogotá hace quince meses tras representar a su país en Venezuela.
Una de esas áreas, sugirió, es la de erradicación de cocales mediante la fumigación aérea con glifosato, método al que Colombia ha dado preferencia.
Colombia tiene ahora un área cocalera de más de 78.000 hectáreas, según las cifras oficiales, que también muestran que en el territorio nacional se produjeron en 2007 más de 600 toneladas de cocaína, lo que hace al país el primer proveedor mundial de alcaloide.
"Estoy abierto, dispuesto a considerar cualquier alternativa, cualquier sugerencia para mejorar nuestro esfuerzo colectivo para reducir y, eventualmente, eliminar la producción de la droga ilícita", afirmó el embajador estadounidense.