El número de personas ocupadas por la industria brasileña cayó en abril de este año a su menor nivel desde que ese indicador comenzó a ser medido hace ocho años, informó hoy el estatal Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas.
La caída del nivel de empleo en la industria hasta su peor nivel desde 2001 se produjo luego de que en abril el número de empleos se redujera por séptimo mes consecutivo como consecuencia de la crisis económica global.
De acuerdo con el organismo, el nivel de empleo en la industria cayó un 0,7% en abril frente a marzo de este año y un 5,6% en la comparación con el mismo mes del año pasado, su mayor bajada en este tipo de comparación desde que el indicador es medido.
La retracción del nivel de empleo en la industria acumula un 4,4% en los cuatro primeros meses de este año frente al mismo período de 2008 y un 0,4% en los últimos doce meses hasta abril frente al período entre mayo de 2007 y abril de 2008.
El Instituto informó igualmente de que el valor de la nómina de las empresas industriales de Brasil bajó un 0,2% en abril frente a marzo y un 1,8% en la comparación con el mismo mes del año pasado.
De acuerdo con el economista André Macedo, coordinador del estudio del Instituto, la recuperación lenta y gradual que ha experimentado la producción industrial en los últimos meses, así como el aumento de la confianza de los empresarios, aún no han sido suficientes para permitir una reacción en el indicador del empleo.
"Lo que se observa históricamente es que es necesario un aumento muy consistente en la producción y en la confianza de los empresarios para provocar una reacción más fuerte en el empleo", aseguró.
De acuerdo con las cifras divulgadas la semana pasada por la Confederación Nacional de la Industria (CNI), el sector industrial del país utilizó en abril el 79,2% de su capacidad instalada de producción, frente al 78,8% de marzo.
La industria, el sector más afectado en Brasil por la crisis industrial, redujo fuertemente su producción desde el último trimestre del año pasado como consecuencia de una fuerte disminución de la demanda externa y del agotamiento del crédito.
La producción ha reaccionado en los últimos meses gracias especialmente al aumento de la actividad en los fabricantes de automóviles, pero aún está muy lejos de la que tenía un año atrás.