El seleccionador estadounidense, Mike Krzyzewski, calificó de "muy lamentable" la batalla campal con la que terminó el partido amistoso que disputaron Grecia y Serbia el jueves en Atenas.
El encuentro fue suspendido a falta de dos minutos y medio para el final por los incidentes que protagonizaron la mayoría de jugadores de ambos equipos, que se enzarzaron en una pelea sobre la pista en la que el serbio Nenad Krstic agredió con una silla al griego Ioannis Bourousis.
"Lamento que esto haya ocurrido. Es consecuencia de la pasión que los jugadores ponen en los partidos", destacó Krzyzewski, y añadió: "hay que tener cuidado para que algo así no vuelva a pasar y estoy seguro de que nosotros no lo haremos".
El pívot estadounidense Kevin Love, tras el entrenamiento hoy de su selección en Madrid, también fue preguntado por esos incidentes, y respondió: "No es la actitud que se espera de jugadores de nuestro nivel".
La tensión y ansiedad de los jugadores se incrementa según va acercándose el comienzo del Mundial de Turquía, pero en estos casos Love considera que "hay que hacerse a un lado y pensar en el equipo".
"Es entendible que la intensidad del juego te lleve a eso, pero hay que mantener la cabeza fría", destacó.