El estatal Banco de Brasil confirmó hoy que negocia la compra de algunos bancos regionales y negó que sufra presiones del Gobierno o que esté dispuesto a todo para recuperar la posición como mayor entidad financiera del país, perdida este mes tras la fusión entre los privados Itaú y Unibanco.
El presidente del Banco de Brasil, Antonio Francisco de Lima Neto, en una rueda de prensa en la que informó sobre los resultados de la institución en el tercer trimestre, afirmó que recuperar el liderazgo no es algo que sea de interés prioritario del Gobierno.
"No es un asunto de honra volver al liderazgo, incluso para no dar la idea de que el Banco de Brasil está dispuesto a hacer cualquier negociación para eso. Tienen que ser negocios (adquisiciones) sustentables y compatibles con las mejores prácticas del mercado", afirmó el funcionario.
Lima Neto admitió que, tras haber anunciado el martes la adquisición del Banco del Estado de Piauí, el Banco de Brasil negocia la compra de otras entidades regionales y citó específicamente el Nossa Caixa, del estado de Sao Paulo.
En el balance que divulgó hoy el banco destacó que sus activos crecieron un 26,5 por ciento en el último año y se ubicaron en 444.702 millones de reales (unos 202.137,3 millones de dólares), por lo que quedaron por detrás de los del recién creado Holding Itaú-Unibanco.
La fusión anunciada la semana pasada entre Itaú y Unibanco, que eran segundo y cuarto mayores bancos privados del país, dio vida a la considerada mayor institución bancaria de Suramérica, con activos por cerca de 570.000 millones de reales (unos 259.090,9 millones de dólares).
"Ese evento (la fusión) traerá consecuencias en la arena competitiva y los grandes jugadores, como el Banco de Brasil, pueden tomar alguna actitud", dijo el funcionario.
Para Lima Neto, el Banco de Brasil necesita tener un crecimiento no apenas orgánico, aunque aclaró que la intención de crecer mediante adquisiciones existía incluso antes de la crisis financiera internacional y de la fusión entre Itaú y Unibanco.
"La perspectiva de crecimiento es inexorable. El Banco de Brasil no puede quedarse parado. Tiene que ser grande y tener la mismo grandeza de sus competidores. El banco va a crecer orgánicamente y a analizar la posibilidad de adquisiciones", dijo.
"Pero no queremos que se tenga la idea de que el banco está en una carrera loca para comprar cualquier banco", agregó.
En Roma, en donde realiza una visita oficial a Italia, el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, se refirió hoy a las negociaciones del Banco de Brasil para adquirir el Nossa Caixa y dijo que espera avanzar en el asunto cuando regrese al país.
"Voy a tener una conversación con el ministro (de Hacienda,) Guido Mantega, con José Serra (gobernador de Sao Paulo, el estado propietario del Nossa Caixa) y con el Banco de Brasil para conocer las posibilidades", dijo el mandatario.
De acuerdo con versiones de prensa, en su intención de intentar recuperar el liderazgo, el Banco de Brasil también estudia la adquisición del Banco de Brasilia (público) y del privado Banco Votorantim.
El Banco de Brasil ya había anunciado este año la adquisición del también regional Banco del Estado de Santa Catarina.
El Banco de Brasil, que este año conmemoró 200 años de existencia, es controlado por el Estado brasileño (82 por ciento) pero tiene acciones negociadas en la bolsa de Sao Paulo.
La entidad informó hoy de que en los nueve primeros meses del año obtuvo beneficios líquidos por 5.859 millones de reales (unos 2.663,2 millones de dólares), con un crecimiento del 52,5 por ciento frente al mismo período de 2007.