El ex agente del aparato represivo de la dictadura chilena y ex chófer del ex presidente Eduardo Frei Montalva, Luis Becerra Arancibia, procesado por el presunto homicidio del ex mandatario, abandonó hoy el hospital Penitenciario, donde estaba recluido desde el 7 de diciembre pasado.
La página electrónica de El Mercurio informó hoy de que Becerra Arancibia señaló a los periodistas al salir del recinto sentirse tranquilo y contento por haber logrado su libertad.
Su excarcelación se produjo momentos después de que la Corte de Apelaciones de Santiago le otorgara la libertad bajo fianza y revocara la prisión preventiva fijada por el juez en funciones Mario Rojas, quien le había denegado la salida por considerarlo un "peligro para la sociedad".
El acusado concretó su libertad previo pago de 500.000 pesos (unos 1.000 dólares), la misma cifra que pagaron los médicos Patricio Silva Garín y Pedro Valdivia Soto, procesados como autor y cómplice, respectivamente, del asesinato del ex presidente y liberados la semana pasada.
Frei Montalva, que lideraba una incipiente oposición a la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), murió en enero de 1982 en una clínica de Santiago, al parecer por una septicemia derivada de una operación a la que había sido sometido en 1981.
Sin embargo, la investigación del juez Alejandro Madrid, que lleva el caso, apunta a que el ex presidente (1964-1970) pudo morir envenenado.
Siguen en prisión preventiva Raúl Lillo Gutiérrez, un ex agente represor, y, como presuntos encubridores, otros dos médicos, Helmar Rosenberg y Sergio González, que realizaron una autopsia al cadáver del ex mandatario.