El ex gobernador de Brasilia José Roberto Arruda podrá esperar en libertad el juicio por los cargos de corrupción que se le imputan, según decidió hoy el Superior Tribunal de Justicia de Brasil (STJ).
El Tribunal decidió revocar la prisión preventiva dictada en febrero pasado porque Arruda "ya no puede influir en la instrucción criminal", afirmó el magistrado Fernando Gonçalves, de acuerdo con una nota difundida por el STJ.
Arruda fue arrestado el pasado 11 de febrero por intentar corromper a un testigo clave en el caso abierto en su contra, en el que es sospechoso de organizar una trama que repartía fondos públicos entre aliados políticos.
Los magistrados del STJ tuvieron en cuenta que Arruda desde el mes pasado no ocupa el cargo de gobernador, puesto que fue destituido por el Tribunal Electoral de Brasilia tras renunciar a su militancia en el partido Demócratas en medio del escándalo.
Según la legislación brasileña, los cargos de gobernador pertenecen a las formaciones políticas, por lo que la autoridad electoral decidió despojarlo del puesto.
Además de Arruda, la corte ordenó hoy dejar en libertad a cinco subalternos del ex gobernador: Geraldo Naves, Wellington Luiz Moraes, Antônio Bento da Silva, Rodrigo Diniz Arantes y Haroldo Brasil de Cavalho.
La crisis en el gobierno de la capital brasileña comenzó a finales de noviembre pasado con la divulgación de varios vídeos en los que aparecían Arruda, algunos de sus colaboradores y diputados regionales repartiéndose gruesos fajos de dinero.
La Policía cree que parte del dinero provenía de empresas que habían ganado contratos y licitaciones organizadas por el gobierno regional.
Esos fondos habrían sido utilizados por el gobierno regional para el soborno de diputados del Distrito Federal, según las investigaciones.
Tras el arresto de Arruda, su cargo fue ocupado de forma interina por el vicegobernador Paulo Octavio Alves, quien renunció quince días después por falta de apoyo político y fue sustituido por el entonces presidente de la cámara regional, Wilson Lima.
Al igual que en el resto de regiones de Brasil, los habitantes de la capital elegirán a un nuevo gobernador el próximo octubre, en los comicios en los que también se votará un nuevo presidente y diversos cargos legislativos nacionales y regionales.