El expresidente guatemalteco Alfonso Portillo se encuentra a punto de escuchar el veredicto de un tribunal que lo juzga desde enero pasado por una millonaria malversación de fondos públicos durante su Gobierno, informó hoy una fuente judicial.
El Tribunal Undécimo de Sentencia Penal, que preside la jueza Morelia Ríos, tiene previsto entrar a debatir mañana la sentencia en contra del exmandatario, así como de Eduardo Arévalo y Manuel Maza, quienes fueron sus ministros de Defensa y Finanzas Públicas, respectivamente.
Los tres son acusados por la Fiscalía y la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (Cicig) de haber integrado una estructura paralela de poder para malversar 120 millones de quetzales (unos 15 millones de dólares).
Portillo, que fue presidente de Guatemala entre 2000 y 2004, ha sostenido a lo largo del juicio que no existen pruebas en su contra y que su procesamiento forma parte de una trama política en la que estarían implicados empresarios, pero no ha querido identificarlos.
"No lograron demostrar en qué me beneficié con esos recursos, no lograron aportar pruebas concretas", sostuvo el exmandatario la semana pasada.
Según Portillo, el Ministerio Público (MP) hizo una "güisachada" (montaje) en su contra y el proceso "es un ejemplo de cómo el Estado ha violentado sus derechos".
Los abogados de Portillo, encabezados por Telésforo Guerra, pidieron al Tribunal durante el debate que se excarcele al exgobernante porque es "inocente".
La Fiscalía y la Cicig, por su parte, han pedido a la jueza Ríos que se condene a Portillo y a los exministros de Estado a una pena de 10 años de cárcel por el delito de peculado (malversación).
Portillo, por haber sido mandatario de la nación, no manejó fondos del Estado, y por lo tanto "no puede ser acusado de peculado", según los defensores del exgobernante.
Portillo fue capturado en enero de 2010 en una región del Caribe guatemalteco, a petición de Estados Unidos, que lo reclama en extradición por el delito de conspiración para lavado de dinero.
El expresidente se encontraba en libertad tras el pago de una fianza de 120.000 dólares que pagó el 7 de octubre de 2008 cuando llegó extraditado de México reclamado por Guatemala por peculado.
Portillo se integró al Parlamento Centroamericano (Parlacen) al entregar el poder el 14 de enero de 2004, pero al perder su inmunidad y al verse acorralado por denuncias de corrupción en su contra, huyó por vía terrestre hacia El Salvador en febrero de ese año.
De ese país, el expresidente se trasladó hacia México, en donde permaneció hasta octubre de 2008, cuando fue extraditado a petición de la Fiscalía guatemalteca.
Además del delito de peculado en su país, Portillo es reclamado por Estados Unidos por conspiración para lavado de dinero por un monto de 70 millones de dólares.
La extradición de Portillo a Estados Unidos ya fue autorizada por un tribunal, pero la misma deberá esperar a que termine el juicio por peculado en Guatemala.