El filipino Pacquiao es mucho más que un gran campeón de boxeo


La figura del boxeador filipino Manny Pacquiao vuelve a ser el centro de atención no sólo por estar en la antesala de una pelea para defender el título del peso welter, versión Organización Mundial de Boxeo (OMB), sino también por su propia imagen y actividades que van más allá del ámbito deportivo.


Pacquiao a sus 32 años ya es congresista en el parlamento de su país, se reunió con el presidente estadounidense, Barack Obama, en la Casa Blanca cuando estuvo en febrero en Washington para promocionar la pelea con el veterano Shane Mosley y de nuevo está listo para disfrutar de su gran hobby, que es la música.


Es tanta la seguridad que tiene Pacquiao de su triunfo contra Mosley mañana, sábado, por la noche, que después que concluya la pelea ha programado un concierto musical para sus seguidores en el bulevar central de Las Vegas, que los organizadores están convencidos va a ser tan exitoso como su labor en el cuadrilátero.

 

Además, si hay alguien que sabe como administrar su tiempo y cumplir al máximo con las responsabilidades es Pacquiao, que maneja sin problemas su carrera de político y ya ha grabado también su último disco.


Pacquiao mezcló esas facetas en la rueda de prensa, al anunciar que usará guantes de color amarillo como mensaje de esperanza en la lucha contra la hambruna en las Filipinas.


También llamó al compositor Dan Hill, presente entre los asistentes, y con quien recientemente grabó una versión de la canción de Hill 'Sometimes When We Touch'.

 

"Simplemente es incansable, tiene todo pensado, calculado y no desfallece cuando quiere conseguir sus metas", explicó Bob Arum, el promotor que llevas sus intereses. "Es una gran persona y un profesional excepcional".


Pacquiao, que tiene marca de 52-3-2, 38 nocáuts, llega a la pelea contra Mosley después de haber mandado al hospital al fajador mexicano Antonio Margarito con quien se enfrentó el pasado noviembre, en un combate, en el que el campeón filipino también recibió varios golpes durísimos del púgil mexicano.


El entrenador, mano derecha y persona de confianza de Pacquiao, Freddie Roach, recordó que su pupilo se ha preparado mejor que nunca en las ocho semanas que ha dedicado para la pelea, la mejor concentración de su carrera porque sigue enfocado en el deporte del boxeo al margen de su condición de congresista y cantante.

 

"Cuando te gusta intercambiar golpes y lanzarlos, te pones en riesgo", admitió Roach. "Por eso Manny es el boxeador más espectacular y llamativo del mundo. No le puedo sacar eso. Siempre le gustó tirar combinaciones y cuando extiendes las manos quedas al descubierto".


Además para Pacquiao, que lleva 13 triunfos consecutivos, la pelea le permite volver a la misma arena donde hace 10 años debutó en Estados Unidos.


Lo hizo en una pelea preliminar que fue programada con dos semanas de anticipación y de igual forma ganó, algo que le marcó de forma positiva el escenario de Las Vegas.

 

"Es bonito volver aquí", destacó Pacquiao, cuyas dos peleas anteriores fueron en el estadio de los Cowboys en Dallas, donde batió marcas de asistencia en territorio tejano y se acercó a la de todos los tiempos. "Esta es una pelea importante para mí y para mis millones de fanáticos".


Mientras que para Mosley, de 39 años, es la gran oportunidad de intentar resucitar su carrera con un triunfo que sería histórico, pero que para muchos su gran meta ya la ha conseguido es la de enfrentarse al deportistas más internacional del momento que le ha garantizado una bolsa de cinco millones de dólares.


Nada que ver con los veinte millones que recibirá Pacquiao, pero sin duda la mejor de la que podría ser también su última gran pelea dentro de la elite del boxeo mundial y ante un profesional que ya tiene asegurado un puesto destacado dentro de la historia del boxeo y del deporte mundial.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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