El fiscal general de México, Eduardo Medina Mora, confirmó hoy que un "topo" del narcotráfico trabajó en la Embajada de Estados Unidos en México y es actualmente un testigo protegido de las autoridades.
"Está acreditado que esta persona trabajó en Interpol, está acreditado que trabajó en la Embajada de los Estados Unidos", refirió Medina Mora en comparecencia ante la prensa sobre el llamado "Felipe".
"Esta persona está sujeta a proceso en los Estados Unidos y es testigo colaborador en el proceso mexicano", completó el titular de la Procuraduría General de la República (PGR).
Según el diario El Universal, "Felipe" era un infiltrado del cartel de los hermanos Beltrán Leyva, una de las principales organizaciones criminales del país.
"Felipe", apuntó el rotativo, realizó los trámites para trabajar en la Embajada con dos secretarías de Estado mexicanas y con ambas cámaras legislativas.
El infiltrado, que había sido miembro de la Agencia Federal de Investigaciones (AFI), realizaría en la Embajada labores de "investigador criminal en la oficina del United States Marshal Service", de acuerdo a un documento legislativo.
El Universal citó recientemente las declaraciones de un testigo protegido -obtenidas de un expediente- que había ofrecido información sobre altos mandos de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO), a sueldo del cartel de los Beltrán Leyva.
El director adjunto de inteligencia del organismo, Fernando Rivera, y el coordinador técnico, Miguel Colorado, recibían pagos de cientos de miles de dólares desde hacía un año por pasar información al narcotráfico, confirmó la fiscalía.
Ambos fueron detenidos este mes junto a tres de los cuatro ex agentes federales que integraban la célula al servicio de la organización criminal (uno permanece huido).
Los Beltrán Leyva, antiguos asociados del poderoso cartel de Sinaloa, operan ahora por su cuenta y en colaboración con el cartel del Golfo.
Alfredo Beltrán Leyva, "El Mochomo", uno de los capos de la organización, fue detenido por la SIEDO el pasado 21 de enero.
Los altos mandos detenidos proporcionaron al cartel un plan para liberar ese mismo día a su líder, que finalmente no se llevó a cabo.
Asimismo, el jefe interino de la Policía Federal Preventiva (PFP), Víctor Gerardo Garay Cadena, se encuentra bajo arraigo (detención preventiva) por sus presuntos nexos con el crimen organizado, informó hoy una fuente oficial.