El Fondo Monetario Internacional (FMI) destacó los "indicios" de una recuperación de la economía paraguaya en medio de la crisis global e instó al Gobierno que asumió al poder hace poco más de un año a proseguir con el proceso de reformas.
"La crisis económica mundial y la sequía han afectado considerablemente a Paraguay en 2009, pero hay algunos indicios de una incipiente recuperación que se reflejan en las proyecciones de crecimiento para 2010", señala el FMI en un comunicado difundido en Asunción.
El informe, elaborado al término de una visita de inspección de una semana encabezada por Patricia Alonso-Gamo, indica que "mientras que el PIB real podría contraerse en 2009 en un 4 por ciento, se espera una importante recuperación de al menos 3 ó 4 por ciento en 2010".
El Producto Interno Bruto (PIB) de Paraguay creció un 5,8 por ciento en 2008, lo que supuso una desaceleración en comparación al 6,8 por ciento registrado en 2007.
"Las exportaciones y las importaciones han disminuido a raíz de la crisis pero la posición externa permanece sólida con expectativas que las reservas de divisas lleguen a los 3.500 millones de dólares. El tipo de cambio flotante continúa siendo útil al Paraguay", añade el documento.
El Fondo considera que las autoridades económicas reaccionaron "apropiadamente" ante la crisis con "políticas anticíclicas" para mantener la estabilidad macroeconómica y una expansión fiscal que ha contribuido a aumentar la demanda interna.
Con relación al presupuesto de gastos de 2010, actualmente en el Congreso, el organismo señala que "sigue centrándose en la aceleración del proyecto de inversión pública y en programas sociales bien enfocados" hacia la pobreza, la salud y la educación, al tiempo de tratar de contener los gastos rígidos.
"La inflación sigue siendo baja, en un 2-3 por ciento en 2009, y no debería exceder del 5 por ciento en 2010", acota el informe.
También advierte un sistema bancario "estable, con sólidas prácticas de regulación y normas de supervisión", aunque considera que "es importante mejorar rápidamente la supervisión de las cooperativas (de ahorro)".
Si bien resalta que el Gobierno de Fernando Lugo, cuya asunción al poder el 15 de agosto de 2008 puso fin a una hegemonía de 61 años de una sola agrupación política, está abordando los problemas estructurales, considera que deben hacerse esfuerzos para ampliar la base tributaria.
"Las deficiencias en la infraestructura constituyen un grave obstáculo para el desarrollo", apunta el FMI.
El organismo enfatiza que el Gobierno además de aplicar políticas macroeconómicas "prudentes" para mitigar la crisis "también está comprometido a continuar con las reformas necesarias para situar al país en condiciones de reanudar un crecimiento sostenible".