El Fondo Monetario Internacional (FMI) fijó su previsión de crecimiento para América Central este año en un 1,1 por ciento debido a los efectos de la crisis económica mundial, que afectará al envío de remesas.
En el último informe sobre las "Perspectivas Económicas Mundiales", divulgado hoy, el organismo recortó drásticamente el incremento esperado del Producto Interior Bruto (PIB) centroamericano con respecto al año anterior, que cerró con una subida de un 4,3 por ciento.
El Fondo, que en su informe pronostica que la economía mundial se contraerá un 1,3 por ciento, cree que el empeoramiento económico en Centroamérica tocará fondo en 2009 y comenzará a despegar ligeramente en 2010, cuando estima que estos países verán crecer su PIB un 1,8 por ciento, a medida que repunte el consumo en Estados Unidos, así como su turismo y las remesas de la emigración.
Los expertos del FMI aconsejaron a los gobiernos de la zona que tomasen medidas para favorecer el acceso al crédito y a la liquidez, tales como las acordadas entre el organismo financiero internacional y las autoridades de El Salvador y Costa Rica.
"Para evitar el hundimiento del crédito será importante mantener unas condiciones de fondos estables (en moneda local) y facilitar la fluidez del crédito", señaló este informe.
La inflación centroamericana caerá en 2009 hasta el 5,9 por ciento, casi la mitad del incremento de los precios experimentado en 2008, previsto en un 11,2 por ciento, mientras que la deuda exterior se reducirá hasta el 6,1 por ciento del PIB.
Para 2010, el organismo financiero prevé que los niveles de inflación se mantendrán en torno a un 5,5 por ciento y el déficit por cuenta corriente crecerá hasta el 7,1 por ciento.
GUATEMALA