Las protestas en el norte de África y en Oriente Medio ocuparon hoy buena parte de la agenda de los ministros de Exteriores de la UE y de Asia, además de la importancia de apoyar los procesos de transición en Túnez y Egipto.
La primera jornada del Foro Europa-Asia (ASEM), que se celebra bajo el lema "Trabajando juntos en los desafíos no tradicionales a la seguridad", concluyó con varias horas de retraso y con la convicción de que Europa y Asia "tienen un interés común a la hora de apoyar a países que están avanzando hacia la democracia", dijo la jefa de la diplomacia de la Unión Europea (UE), Catherine Ashton, ante la prensa.
La Alta Representante, que presidió hoy la cumbre de la ASEM -que agrupa a la UE y una veintena de países de Asia y Oceanía- se refirió a Túnez y a Egipto, pero explicó que también habló con los ministros de Siria, de Libia y de Yemen y de la presión política que emplean los Veintisiete para respaldar a los ciudadanos que viven bajo regímenes que reprimen su deseo de un "futuro diferente".
En este contexto, Ashton, instó al presidente yemení, Alí Abdalá Saleh, a aprovechar el hecho de que está en Arabia Saudí para "reflexionar" y permitir a su país salir de la crisis y "avanzar".
"Ahora que se encuentra en Arabia Saudí recibiendo tratamiento médico, espero que aproveche la oportunidad para reflexionar sobre el hecho de que debería tomar la decisión que sabe que mejor sirve al interés de los yemeníes y que permita al país avanzar", dijo.
"Confío en que lo hará", agregó.
La jefa de la diplomacia europea también subrayó la necesidad de que haya "progresos" en el proceso de paz en Oriente Medio.
Los ministros, que por primera vez abordaron en el foro los desafíos no tradicionales a la seguridad, como el cambio climático, la seguridad alimentaria y energética, la piratería, la gestión del agua, desastres, así como asuntos globales, coincidieron en la importancia de que las dos regiones afronten estos retos juntos.
"Afrontamos muchos desafíos y compartimos muchos intereses", dijo Ashton. "Son todos asuntos que no pueden ser solucionados solos".
El ministro de Exteriores de Laos, Thongloun Sisoulith, destacó la importancia de "encontrar los instrumentos para tratar estos desafíos, basado en los esfuerzos conjuntos de Asia y Europa".
Su homólogo nipón, Takeaki Matsumoto, explicó que los ministros abordaron, asimismo, la seguridad nuclear y la no proliferación, así como temas regionales que afectan también a Europa.
Indicó que les ha informado de los esfuerzos que Tokio está haciendo para solucionar la crisis nuclear tras el accidente en la planta de Fukushima a raíz del terremoto de marzo.
Sin entrar en detalles, habló a sus colegas de "la situación en Corea del Norte", del "tema de los secuestrados" y de los derechos humanos en ese país, en referencia al secuestro de ciudadanos japoneses por parte del régimen durante los años 70 y 80, uno de los asuntos que más dificulta las relaciones entre ambos vecinos.
En la jornada del martes, los ministros conversarán sobre la crisis financiera y la recuperación económica, así como sobre los lazos sociales y culturales entre Europa y Asia.
Juntos, los socios de ASEM representan más del 60 por ciento de la población mundial, la mitad del Producto Interior Bruto (PIB) del mundo y más del 60 por ciento del comercio global, lo que refleja "lo importante que Asia es para Europa y Europa para Asia y lo esencial que es que trabajemos juntos para solucionar los desafíos comunes que enfrentamos", resaltó Ashton.
La ministra española de Asuntos Exteriores, Trinidad Jiménez, que solamente participó en la primera jornada, subrayó la importancia de que Europa y Asia busquen puntos de vista comunes y colaboren a la hora de dar soluciones a los desafíos globales.