Una exposición fotográfica del argentino Marcos Zimmermann abierta hoy en Tokio muestra los dos extremos de su país, del Norte a la Patagonia pasando por Río de la Plata, y desvela los colores de la vegetación autóctona en cada región.
"Los Ojos de la Tierra", que se podrá ver hasta el 13 de octubre en el Instituto Cervantes de Tokio, consta de dos grupos de fotografías, clasificadas según el uso o la ausencia del color.
En ellas Zimmermann recoge los detalles captados por su mirada en sus recorridos por Argentina, su país natal del que quiso mostrar tanto el paisaje como la forma de vida de sus gentes.
Unas salinas, una pila de carbón o unos cuantos juncos son los únicos elementos en algunas de sus fotografías, pero también gauchos, changadores de ferrocarril o pescadores se convierten en protagonistas de sus imágenes durante un día de trabajo.
Zimmermann exhibe además en esta muestra distintos estados del cielo, con niebla o con tormenta, observados desde la provincia de Buenos Aires.
La otra parte de la exposición se nutre de las plantas autóctonas de diversas regiones, de las cuales destaca su rico colorido y las enrevesadas formas, en algunos casos.
En esa serie Zimmermann "eligió el primer lenguaje gráfico que utilizó la botánica para describir su objeto de estudio: el estilo de los herbarios dibujados, sólo que esta vez los herbarios están hechos con fotografías", explicó el embajador de Argentina en Tokio, Daniel Polski.
La ceremonia de inauguración anoche de "Los Ojos de la Tierra" contó con la presencia de un miembro de la familia imperial nipona, la princesa Takamado, que observó con atención las fotografías de Zimmermann.
Marcos Zimmermann, que comenzó su carrera como fotógrafo de rodajes, trabaja habitualmente en Argentina, pero ha expuesto en numerosos países, como España, México o Japón, que ahora vuelve a acoger sus instantáneas.