El gasto en construcción en Estados Unidos disminuyó un 2,5 por ciento en diciembre, la segunda caída mensual consecutiva, informó hoy el Departamento de Comercio.
En todo el año pasado, el gasto en construcción fue un 10,3 por ciento menor que en 2009, y quedó en un valor de 814.300 millones de dólares, el menor desde 2000.
La reducción del gasto en diciembre fue la mayor desde julio y bajó el valor de todos los proyectos a una tasa anualizada de 787.900 millones de dólares, que es la más baja desde julio de 2000.
De momento es difícil vaticinar cuándo retornará la bonanza al sector de la construcción, debido al creciente número de ejecuciones hipotecarias, que sigue volcando al mercado casas puestas a la venta y deprecia las propiedades, y al alto desempleo, que se mantiene en el 9,4 por ciento.
También los proyectos no residenciales encaran problemas debido a las restricciones presupuestarias de los Gobiernos estatales y locales, que obligan a posponer o cancelar las obras en puentes, autopistas y otra infraestructura.
El gasto privado en la construcción disminuyó en 2,2 por ciento en diciembre, la mayor caída mensual desde agosto. La construcción de viviendas bajó un 4,1 por ciento en tanto que los proyectos privados no residenciales se redujeron en un 0,5 por ciento.
El gasto público en la construcción bajó en diciembre un 2,8 por ciento, la mayor caída desde enero. Y las obras emprendidas por el Gobierno federal bajaron un 12 por ciento, la mayor disminución desde octubre de 2004.