El ministro de Interior chileno, Rodrigo Hinzpeter, advirtió hoy a los habitantes de Isla de Pascua que mantienen ocupados terrenos que consideran ancestrales que si no se llega a un acuerdo serán desalojados.
"Nuestro Gobierno no va a perder nunca la esperanza de llegar a un acuerdo con quienes están haciendo ocupaciones ilegales, pero si no hay acuerdo, en nuestro país tenemos una institucionalidad que ha de operar", dijo Hinzpeter a los periodistas.
"Si hay tribunales de justicia que dictan órdenes de desalojo nuestras fuerzas de Carabineros (policía militarizada) van a hacer cumplirlas", añadió y aseguró que "no hay nadie que esté al margen de la ley".
Los isleños, que pertenecen a la etnia rapanui, nombre con el que también se conoce a este territorio del Océano Pacífico, reclaman la devolución de terrenos ancestrales que en la actualidad albergan dependencias de organismos estatales.
Las ocupaciones comenzaron hace cuatro meses, cuando el Gobierno de Sebastián Piñera nombró como gobernador a Pedro Edmunds Paoa, quien finalmente renunció el 10 de agosto.
Los pascuenses, que habían facilitado tierras para la construcción de edificios públicos, emprendieron estas movilizaciones al conocer que, al parecer, Paoa formaba parte de un grupo económico que supuestamente tenía intenciones de adquirir esos terrenos.
Las ocupaciones se tornaron violentas el pasado viernes cuando al menos 23 indígenas resultaron heridos y seis personas fueron detenidas tras el desalojo del centro cívico de Hanga Roa, la única localidad de esa remota isla, según informó a Efe Edi Tuki, uno de los familiares de los pascuenses heridos.
Tras el desalojo fueron difundidas una serie de fotografías que reflejaron el nivel de violencia del enfrentamiento, que será investigado por la Fiscalía militar.
Los pascuenses decidieron, además, recurrir ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para solicitar medidas cautelares tras el violento desalojo de la semana pasada, según indicó hoy Mario Tuki, miembro de la Comisión de desarrollo de Isla de Pascua.
Según informa el vespertino La Segunda, el escrito fue presentado el viernes pasado en Washington por la oficina de abogados Indian Law Resource Center.
El documento señala que "la recuperación de tierras ancestrales y reivindicación de derechos colectivos por los clanes Rapa Nui se hace en forma pacífica, no violenta".
"Sin embargo, el Estado continúa empleando fuerzas armadas y medios violentos en respuesta a las solicitudes Rapa Nui", añade el texto, que lleva adjuntas más de veinte fotografías con indígenas heridos por perdigones de la policía.
Raúl Teao, miembro de la Comisión de Desarrollo de Isla de Pascua, calificó hoy en declaraciones a Radio Cooperativa de "tremendo" el "atropello a los derechos de la gente de la isla".
Este fin de semana se produjeron dos nuevos desalojos que se desarrollaron de forma pacífica ya que no había personas en el interior de los inmuebles, informó el intendente regional Raúl Celis.
El intendente instó al Gobierno a restablecer la normalidad en la isla, especialmente de cara al verano austral, ya que la principal fuente laboral de los isleños es el turismo, que en los últimos días ha caído un 30 por ciento por los enfrentamientos.
La Isla de Pascua, a unos 3.500 kilómetros del Chile continental, es un conocido destino turístico debido a su belleza natural y su misteriosa cultura ancestral de la etnia Rapa Nui, cuyos únicos vestigios corresponden a enormes estatuas conocidas como moais.