El Gobierno de Evo Morales acusó hoy al Poder Judicial de Bolivia de padecer "un alto grado de contaminación y corrupción" y rechazó la acusación de jueces y magistrados de que el Ejecutivo afecta su independencia como órgano estatal.
La postura fue expresada por los ministros de Defensa Legal de las Recuperaciones Estatales, Héctor Arce, y el de Defensa, Walker San Miguel, en una rueda de prensa en el Palacio de Gobierno.
"Hay un alto grado de contaminación y corrupción de la justicia boliviana", dijo el ministro Arce.
A su juicio, los supuestos "males" de la justicia boliviana han quedado en evidencia en el informe realizado por la comisión de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) que investigó los sucesos violentos ocurridos en el departamento de Pando en septiembre pasado.
En su informe sobre los hechos la misión del organismo regional responsabilizó de unos choques en los que murieron 20 campesinos, en su mayoría seguidores del Gobierno, a las autoridades regionales opositoras.
"No lo decimos nosotros, lo dice la comisión de Unasur y por supuesto que nos preocupa y esto tiene que ameritar un trabajo serio para que, con un nuevo texto constitucional, construyamos una mejor justicia en todos los niveles", comentó Arce.
El Gobierno respondió de esta forma a una declaración emitida ayer en la Sexta Cumbre del Poder Judicial, en la que jueces y magistrados señalan que desde el Ejecutivo se "impulsa el desmoronamiento del sistema de justicia de Bolivia".
Los juristas también señalaron que el proyecto de Constitución consensuada en el Congreso y que será sometido a referéndum el próximo 25 de enero "puede llevar al país a un desorden jurídico e institucional, con graves consecuencias para el pueblo boliviano".
Arce replicó a los magistrados que Bolivia nunca ha vivido "un proceso constituyente tan democrático y participativo como el de los últimos años" y que será la población la que defina si aprueba o rechaza el nuevo texto constitucional.
"Es muy probable que algunas de las transformaciones del texto constitucional no sean del agrado de estos jueces y que muchos de los adelantos que tiene no vayan a favorecer sus intereses" sostuvo.
El ministro explicó que el proyecto señala que los magistrados de la Corte Suprema de Justicia serán elegidos "por el pueblo soberano con su voto tras una calificación del Congreso Nacional".
"Probablemente (las reformas) no favorezcan los intereses mezquinos y sectarios de alguno de los malos administradores de Justicia, pero respetuosamente les pedimos que acompañen este proceso", insistió.
De su parte, el ministro de Defensa, San Miguel, dijo que el Poder Judicial "no tiene credibilidad y ha perdido su esencia porque su cúpula, la Corte Suprema de Justicia, es fruto del poder político partidario de manera perenne".