El Gobierno de Bolivia creó hoy un fondo de nueve millones de dólares para "estabilizar los precios" del zinc, cuya caída en el mercado internacional ha comenzado a provocar que los mineros cooperativistas abandonen las minas y se queden sin empleo.
El ministro de Minería, Luis Alberto Echazú, dijo que el fondo fue aprobado hoy en el gabinete de ministros en un decreto acordado con la Federación de Cooperativas Mineras (Fencomin), una entidad que agrupa a unos 72.000 obreros que explotan diversos minerales.
Echazú precisó que el fondo, al que contribuirán las prefecturas (gobernaciones) de Potosí y Oruro, las mayores regiones mineras del país, dará asistencia solo a los mineros que explotan el zinc, que son entre 30.000 y 35.000.
La caída de los precios del zinc, desde los 1,51 dólares por libra fina reportados en 2007 a los 0,48 y 0,52 de esta semana, es la que más está afectando a la industria minera de Bolivia.
El fondo permitirá al Estado compensar el precio del mineral si incluso cae hasta 0,45 dólares por libra fina y pagar a los mineros una compensación económica para que no suspendan operaciones.
Si los precios suben otra vez en el mercado internacional, el fondo estatal recuperará esos fondos.
Según el ministro, en el caso de otros minerales, como el estaño, han comenzado a verse señales de una recuperación de precios y hay una esperanza de que los mineros puedan seguir operando.
Aún no se puede calcular el número de empleos perdidos hasta ahora en el sector, pero Fencomin advirtió hoy, horas antes de la promulgación del decreto, del riesgo de una crisis laboral peor que la de 1985, cuando 29.000 obreros quedaron en la calle también por una caída de precios.
Las cooperativas, que funcionan con trabajadores asociados en la explotación de las minas, son uno de los sectores políticos afines al presidente Evo Morales capaces de movilizar a miles de personas a favor del mandatario.