El Gobierno de Bolivia anunció hoy que demandará judicialmente a una comunidad de ultraconservadores menonitas y a dirigentes campesinos del departamento de Beni (noreste) por la compra y venta ilegal de tierras estatales, informó la agencia estatal ABI.
Así lo indicó el viceministro de Tierras, Alejandro Almaraz, al señalar que "estas personas se lucraron con tierras estatales" que estaban destinadas a comunidades indígenas campesinas.
Según Almaraz, los dirigentes rurales de Beni vendieron tierras pertenecientes al Estado a los menonitas, cristianos ultraconservadores que viven de acuerdo con tradiciones centenarias y rechazan los progresos de la tecnología.
Los menonitas exigieron la devolución de su dinero debido a que se arriesgan a perderlas por el proceso de "saneamiento" emprendido por el Gobierno, que consiste en otorgárselas a los indígenas donde sus poseedores no puedan acreditar que son sus legítimos dueños y que además las explotan y cumple una función económica y social.
"Estas personas (dirigentes campesinos) no quieren devolverles a los menonitas la plata que les cobraron vendiéndoles lo que no era de ellos", declaró a los medios el viceministro Almaraz.
Asimismo, señaló que a consecuencia de la imposibilidad que tienen estos dirigentes de hacer la devolución del dinero, les plantearon a los menonitas realizar medidas de presión para detener la reversión de tierras.
Para Almaraz "es necesario sembrar un drástico precedente de enjuiciamiento penal" contra los "traficantes de tierras".
"Seremos drásticos con ellos para enjuiciarlos penalmente y llevarlos a la cárcel, que es donde deben estar", sostuvo.
Esta comunidad de menonitas está compuesta por 53 familias que viven en el municipio de San Javier, de la provincia Cercado, al noreste de Beni.