El Gobierno chileno evitó hoy la votación en la Cámara de Diputados del proyecto aprobatorio del Tratado Constitutivo de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur), ante el eventual fracaso de la iniciativa, que era rechazada por la oposición derechista, informaron fuentes parlamentarias.
El Ejecutivo pidió retirar el proyecto de la agenda de la sesión argumentando que el canciller, Alejandro Foxley, no podía desplazarse hoy desde Santiago, donde está su ministerio, hasta Valparaíso, sede del Poder Legislativo, situado a 130 kilómetros al oeste de la capital.
La derecha, que meses atrás logró la mayoría en el Parlamento tras la deserción de un grupo de diputados oficialistas, ha puesto reparos a la Unasur, especialmente porque considera que el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, quiere manejar la organización a su antojo.
También critica a la mandataria chilena, Michelle Bachelet, que actualmente ejerce la presidencia temporal de la Unasur, por no haber consultado con el Parlamento la conveniencia de la convocatoria, en septiembre pasado, de una cumbre extraordinaria para analizar la crisis política en Bolivia.
Tras la suspensión de la votación, dirigentes opositores pidieron una reunión con la mandataria y el canciller para analizar "en profundidad" el proyecto, mientras que legisladores oficialistas calificaron a la derecha de "retrógrada".
Según el senador socialista Juan Pablo Letelier, la derecha "no entiende nada de política internacional".
"Rechazar la Unasur es no entender nada de política internacional, nada de lo que está pasando en Estados Unidos, es no entender nada de cómo ven los países de América del Norte su relación con los países de América del Sur", aseveró.
En tanto, el senador Hernán Larraín, de la conservadora Unión Demócrata Independiente (UDI), consideró "positivo" que el Gobierno haya suspendido la votación, porque de ese modo "se abre un espacio de diálogo" con la oposición.
"De lo contrario, dado el mal uso de Unasur por algunos países y los errores (del Ejecutivo) en la política nacional, pasando a llevar al Parlamento, se corría el riesgo de que el proyecto fuese rechazado", dijo Larraín.
Agregó que las aprensiones de la derecha están relacionadas con el temor de que la Unasur termine coartando funciones que en su opinión le corresponden a la Organización de Estados Americanos (OEA).
"Han ocurrido hechos que nos han puesto en alerta sobre un paralelismo entre la Unasur y la OEA y también (tenemos) el temor de que Unasur sea un instrumento de países que tienen una visión de las relaciones internacionales distinta de la chilena", afirmó Larraín.
"La actitud de Venezuela y Bolivia generan una posición que nos hace querer revisar qué es lo que se quiere con la Unasur", concluyó el parlamentario derechista, quien añadió que la reunión de la oposición con la presidenta Bachelet y el canciller Foxley se concretará "en los próximos días".