El Gobierno colombiano levantó hoy, tras 90 días de vigencia, el estado de excepción consagrado por la Constitución que fue implantado en octubre pasado para enfrentar un paro judicial que duró un mes y medio.
Así lo señala un decreto del Ejecutivo, que destaca que en esos 90 días fueron adoptadas medidas que contribuyeron a conjurar las causas por las que fue implantado ese estado excepcional.
El decreto por el que se levantó ese estado está firmado por el presidente colombiano, Álvaro Uribe, y todos los ministros de su gabinete.
El 9 de octubre, el Gobierno consideró que "la administración de justicia" no se encontraba funcionando de manera normal y adecuada, lo que atentaba contra la estabilidad institucional y el normal funcionamiento de la rama jurisdiccional, "con grave detrimento del orden público y social", por lo que decretó esa medida.
Durante el paro judicial quedaron en libertad más de 2.720 personas capturadas por delitos de homicidio, lesiones personales, hurto y tráfico de estupefacientes, entre otros, según informes de la Policía.
La Constitución colombiana señala que, "en caso de una grave perturbación" que "amenace la estabilidad institucional", el presidente podrá "declarar la conmoción interior para adoptar decisiones con fuerza de ley".