El Gobierno de Brasil anunció hoy que no va a prorrogar los incentivos tributarios que ha concedido desde el año pasado para estimular las ventas en diversos sectores industriales, ya que quiere evitar el recalentamiento de la economía.
El final de las rebajas tributarias concedidas en el Impuesto sobre Productos Industrializados (IPI) fue anunciado por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva a través de una columna semanal de respuestas a preguntas de ciudadanos que se publica en decenas de diarios.
Lula dijo que el Gobierno acordó terminar con las ayudas tributarias "considerando las señales claras de recuperación de la economía" y aseguró que los incentivos ya alcanzaron sus objetivos.
Por su parte, el ministro de Hacienda, Guido Mantega, afirmó hoy en un seminario con empresarios en Sao Paulo que esas rebajas estaban causando una "euforia exagerada".
Acabar con los estímulos "fue muy bueno porque calmó el ánimo de los que querían subir los tipos de interés. Había noticias de que la economía se estaba calentado, lo que creó una euforia exagerada", argumentó.
A final de enero terminó el plazo de la reducción del IPI para los electrodomésticos de línea blanca, que había sido decretada el pasado abril.
En estos meses, el impuesto que tasa las estufas se redujo del 5 al 0%, el de las neveras, del 15 al 5%, y el de las lavadoras, del 20 al 10%.
El sector de bienes de capital continuará con tributos reducidos hasta el 30 de junio y la industria del automóvil tendrá recortes graduales de las rebajas fiscales hasta el final de marzo.
Mantega garantizó que el Gobierno va a mantener la política económica en este año, el último de su gestión, y reafirmó sus previsiones de que Brasil va a crecer entre un 5 y un 5,5% en 2010 y que la inflación se va a mantener en torno al 4,5%.
El director de la política económica de Brasil minimizó el dato de la producción industrial divulgado hoy, indicador que cayó un 7,4% en 2009 y que supuso el mayor varapalo para el sector desde 1990.
Según el ministro, ese dato es "cosa del pasado", puesto que la industria está registrando un "crecimiento fuerte" en la actualidad y podrá cerrar este año con un repunte del 7%, de acuerdo con sus cálculos.