El Gobierno de Brasil anunció hoy la entrada en vigor de normas más rígidas para la concesión de pasaportes diplomáticos a ciudadanos del país.
El Ministerio de Exteriores estableció que el pasaporte diplomático sólo será expedido después de que los máximos responsables del organismo que lo solicite cursen una petición "formal y fundamentada", según un comunicado.
Además, para la concesión será indispensable demostrar que el portador de ese documento desempeña "una misión o actividad continuada de especial interés del país" para la que requiera "de la protección adicional representada por el pasaporte diplomático".
La normativa fue aprobada en una reunión celebrada hoy entre la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, y el ministro de Exteriores, Antonio Patriota, y entrará en vigor a partir de mañana, cuando sea publicada en el boletín oficial del Estado.
El anuncio se produce después de que la prensa local aireara que el Ejecutivo había concedido pasaportes diplomáticos a dos hijos del ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva dos días antes del fin de su mandato con una validez de cuatro años.
El pasaporte diplomático se concede en Brasil a presidentes, vicepresidentes, ministros, parlamentarios, jefes de misiones diplomáticas, magistrados de los tribunales superiores y ex presidentes.
También tienen derecho los cónyuges y los hijos de éstos hasta 21 años o sin límite de edad en el caso de que sean discapacitados.
Tras el anuncio, el presidente de la Orden de los Abogados de Brasil, Ophir Cavalcanti, aseguró que "parece que Itamaraty (Ministerio de Exteriores) empieza hoy a identificar que la cosa es pública" y apostilló: "Tenemos que acabar con los privilegios".