El Gobierno chileno apeló hoy al sentimiento de "unidad nacional" en medio de la catástrofe que vive el país por el terremoto, para atajar las críticas de la oposición por algunas de las primeras medidas adoptadas.
"Nosotros sabemos que a pesar de que estamos concentrados en ir en ayuda de las personas afectadas por el terremoto e ir cumpliendo las promesas de gobierno hay algunos sectores que están más concentrados en hacer críticas", se quejó hoy la ministra Ena von Baer.
La portavoz del Ejecutivo se refería a los reproches de la Concertación, la coalición que gobernó durante los últimos veinte años, por los nombramientos de algunos altos cargos, la cuantía del llamado "bono de marzo" y la tardanza de Piñera en vender sus últimas acciones en la aerolínea LAN.
Von Baer pidió que a la Concertación que apoye al Gobierno, "porque en estos momentos -dijo- el espíritu de unidad nacional es sumamente importante".
"Enfrentamos un momento muy difícil para el país y creemos como Gobierno que es muy importante que impere el espíritu de unidad nacional. Lo que los chilenos nos están pidiendo es que trabajemos todos juntos para ir en ayuda de aquellos que más lo necesitan", insistió.
El presidente Piñera, que este viernes visitó Cauquenes, en la Región del Maule, una de las más golpeadas por la catástrofe del 27 de febrero, manifestó que "el terremoto y el maremoto fueron una verdadera tragedia para Chile".
"Pero también sé que Dios nunca pone sobre nuestros hombros una carga que no seamos capaces de llevar", enfatizó el mandatario.
Las desavenencias entre el nuevo Gobierno y la oposición salieron a la luz en la primera ley aprobada por el Parlamento a instancia del Ejecutivo: "el bono de marzo".
Los partidos de la oposición querían que los 75 dólares de esta ayuda, prometida por Piñera durante la campaña electoral para apoyar a las clases bajas en un mes de gastos extraordinarios, se incrementaran hasta 188 dólares para los damnificados por el terremoto.
También criticaron los nombramientos de los gobernadores de Los Andes, Tierra del Fuego, Chiloé, Punta Arenas y Cautín, por sus antecedentes personales, entre los que figuran juicios pendientes y millonarias deudas.
Días atrás, el Gobierno también cesó al gobernador de Biobío, que acababa de nombrar, por sus supuesta participación en una red de blanqueo de capitales.
El subsecretario del Interior, Rodrigo Ubilla, defendió a las autoridades cuestionadas y dijo que se trata de una caza de brujas" por parte de la Concertación.
La oposición también ha reprochado a Sebastián Piñera que incumpliera su promesa electoral de que antes de ser investido presidente se iba a desprender del 26,3% que tenía en la compañía aérea LAN.
Finalmente, Piñera consumó ayer la venta total de sus activos en la aerolínea, pero la fórmula escogida para hacerlo también ha levantado la suspicacia de la Concertación, dado que en su opinión, permite eludir el pago de 50 millones de dólares en impuestos.
Al respecto, el director del Servicio de Impuestos Internos, Julio Pereira, aseguró hoy a Radio Cooperativa, que investigará la venta de la Axxion, la sociedad de inversiones propiedad de Sebastián Piñera, para traspasar un 8% de LAN al "holding" Bethia.
Pereira, recién nombrado en su cargo, aseguró que evitará cualquier contacto con el presidente que pueda implicar alguna influencia
"Soy un técnico, no estoy en la arena política, voy a velar por el cumplimiento de la legislación vigente", apostilló el director del organismo fiscalizador.