El Gobierno de Costa Rica inauguró hoy, con 32 años de atraso y protestas vecinales, una carretera de 77 kilómetros y 230 millones de dólares de inversión que une San José con el Puerto de Caldera, provincia de Puntarenas (Pacífico).
Según un comunicado de Autopistas del Sol, empresa concesionaria que administrará la vía por 25 años, la carretera es la "más moderna" de Costa Rica y fue construida con respeto al medio ambiente y con altos estándares tecnológicos.
Tras múltiples atrasos por el diseño y las expropiaciones a lo largo de 32 años, la empresa concesionaria hizo entrega simbólica de la carretera al presidente Óscar Arias, quien cortó la cinta oficial que dio por inaugurada la autopista.
Durante la jornada un pequeño grupo de vecinos protagonizó una protesta y un bloqueo en un punto intermedio de la vía para denunciar varias obras inconclusas en materia de seguridad.
Entre las principales críticas de los manifestantes están la ausencia de puentes peatonales y barandas al costado de la carretera, así como la escasez de paradas de autobuses y la falta de mejoras en las vías de acceso a la autopista desde las comunidades aledañas.
El viceministro de Obras Públicas y Transportes, Guillermo Matamoros, dijo a los vecinos, de acuerdo con imágenes de la televisión local, que estas peticiones están siendo estudiadas y se resolverán paulatinamente.
Esta ruta se diseñó en 1978, pero debido a atrasos en las expropiaciones y problemas en algunos contratos se dio en concesión en 2006 a Autopistas del Sol, que hoy entregó la obra cinco meses antes de lo previsto en el contrato.
Entre los que celebraron la apertura de la vía está la Cámara Nacional de Turismo (Canatur), que comentó que esta obra impulsará los viajes de los habitantes de la capital al Pacífico por ser un trayecto corto.
El presidente de Canatur, Juan Carlos Ramos, afirmó en un comunicado que "es una vía que facilitará el desarrollo de diferentes sectores productivos del país" y destacó que "para el turismo costarricense es un valor agregado".
La nueva vía "representará oportunidades para los empresarios turísticos, que podrán ofrecer servicios", precisó Ramos.