El Gobierno de Ecuador declaró hoy en "estado de excepción" a las provincias costeras de Manabí, Los Ríos y Guayas, así como la andina de Loja, afectadas por intensas lluvias que han generado inundaciones y deslizamientos de tierras.
El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, al anunciar en rueda de prensa la medida de emergencia, señaló que los pronósticos meteorológicos advierten de que la época de lluvias se extenderá, al menos, dos meses más.
La medida excepcional fue pedida por la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos (SNGR), que el pasado lunes informó que los temporales han causado la muerte de una veintena de personas.
Asimismo, indicó que 166 viviendas habían sido destruidas y algo más de 2.800 personas evacuadas, la mitad a albergues y el resto a casas de familiares.
La Secretaria precisó que los 20 fallecidos perecieron ahogados, "muchos por imprevisión de ellos mismos", mientras que el año pasado las lluvias dejaron 32 muertos.
Correa, por su parte, señaló que el país ha avanzado mucho en la atención de desastres y que en la actual situación se ha movilizado considerables recursos, pero remarcó que la medida adoptada hoy permitirá tener más flexibilidad para atender la emergencia.
Una de las ciudades más castigadas por las lluvias ha sido la costera de Chone, en Manabí, donde la acumulación de aguas ha anegado barrios enteros de la urbe.
Lo mismo ha ocurrido en Babahoyo, capital de Los Ríos, donde se han desbordado varios afluentes.
Los deslizamientos de tierras causados por los temporales también han afectado a la andina de Loja, aunque este tipo de fenómenos también se ha presentado en otras jurisdicciones de la zona.
El Ministerio de Agricultura calcula que al menos 50.000 hectáreas de cultivos han resultado anegadas, lo que perjudica a unas 10.000 familias campesinas.