El gobierno de Estados Unidos está "profundamente entristecido" por la muerte del preso político cubano Orlando Zapata Tamayo tras una huelga de hambre de once semanas, dijo hoy el portavoz del Departamento de Estado, Philip Crowley.
Zapata, un albañil de 37 años, falleció ayer en el hospital Amejeiras de La Habana, donde fue trasladado desde un centro médico para reclusos tras 85 días en huelga de hambre.
Crowley describió a Zapata como "un prisionero de conciencia" que había sido arrestado en 2003 y añadió que el gobierno de EEUU "extiende su sentida condolencia a sus familiares, amigos y simpatizantes".
"La semana pasada durante una visita a La Habana, una delegación del gobierno de EEUU a las conversaciones sobre migración, habló con los funcionarios cubanos sobre el encarcelamiento y la salud deteriorada de Zapata y les instó a que le brindaran todo el cuidado médico necesario", indicó el portavoz.
"La muerte de Zapata realza la injusticia de la detención en Cuba de más de 200 presos políticos que deberían ser liberados sin demora", agregó Crowley.
Orlando Zapata Tamayo era uno de los 55 "presos de conciencia" "adoptados" por la organización Amnistía Internacional.
La mayor parte de presos en ese grupo se cuenta entre 75 personas arrestadas en marzo de 2003, durante la represión gubernamental de los disidentes políticos en Cuba.