El Gobierno de Guatemala está preocupado por la seguridad alimentaria que tiene en riesgo a 400.000 familias y por la violencia que impera en el país, aseguró hoy el vicepresidente, Rafael Espada.
En una entrevista con corresponsales extranjeros, Espada reconoció que existe una preocupación en la Administración por los problemas de seguridad alimentaria que en 2009 afectaron a miles de familias guatemaltecas y que tienen en riesgo de sufrir falta de alimentos unas 400.000 familias.
"Hay preocupación y es nuestra responsabilidad. No le podemos echar la culpa a nadie y no es sólo conseguir comida, sino impulsar la producción agrícola y distribuir adecuadamente la tierra", manifestó al hacer una evaluación de los dos años en el poder del presidente Álvaro Colom, que se cumplen el próximo jueves.
El vicepresidente dijo que ese periodo ha sido de "solidaridad" y que ahora le tienen que entrar a la productividad para atraer inversión y generar empleo.
Agregó que es necesario que todos los sectores se preocupen por esta situación y no sólo "papá Gobierno".
Según Espada, se van a necesitar muchos recursos para enfrentar la situación de falta de alimentos en 2010.
Por lo que, si el Congreso no aprueba una reforma fiscal que se planteó el año pasado, "nos vamos a tener que ajustar el cinturón y recortar algunos programas sociales", advirtió.
El problema de la seguridad alimentaria viene desde hace 50 años y para que Guatemala esté en un nivel ideal de funcionamiento se necesitan por lo menos otros 20 años de trabajo en el aspecto social, dijo.
El dignatario manifestó que el impacto del cambio climático ha afectado a la productividad de la tierra y ha golpeado a los más pobres, que, aseguró, son el 86 por ciento de los más de 14 millones de guatemaltecos.
Guatemala es un país rico en recursos, pero su población es pobre, enfatizó.
"Tenemos que hacer una transformación agrícola porque con el cambio climático habrá sequía y tenemos que hacer diseños para reestructurar el agua y reverdecer el país, donde se ha perdido el 60 por ciento de los bosques", subrayó.
"En Guatemala lo que tenemos que hacer es un reverdecimiento, eliminar el petróleo de la producción agrícola y hacer una infraestructura ecológicamente correcta porque vamos a ser el pulmón del ambiente", enfatizó.
De acuerdo con el vicepresidente, el Gobierno está enfocado en mantener la unidad nacional, combatir la pobreza y atraer las inversiones.
En su balance de los dos años de gobierno, reconoció que la violencia, que a diario se cobra la vida de entre 14 y 16 personas, es otro tema que la preocupa al Ejecutivo y que esta situación de inseguridad no se va a mejorar con tanques, ni con balas, ni con ejércitos ni con armas, sino cuando se trate "la pobreza y se mejoren los empleos y no haya desintegración familiar".
"Socialmente estamos bastante bien" porque el sistema financiero fue muy ordenado a pesar de la crisis económica y eso no se le debe sólo al Gobierno sino también a los empresarios, anotó.
Espada también admitió que su Gobierno falló en la recaudación tributaria, que calificó de "ridículamente baja" porque se situó en el 9 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) y es la más baja de América Latina.
Apuntó que el Ejecutivo hará consciencia entre los empresarios sobre la necesidad de pagar impuestos para generar desarrollo social y mejorar la condición de vida de los guatemaltecos.