El Gobierno de Guatemala se declaró hoy "avergonzado" por los altos niveles de violencia que afectan a las mujeres de este país centroamericano, e insto a toda la sociedad para erradicar la "cultura machista".
"Es una vergüenza para el Estado reconocer la violencia en contra de las mujeres", dijo el ministro guatemalteco del Interior, Carlos Menocal, durante un acto oficial celebrado en el Palacio Nacional de la Cultura, en conmemoración del Día Internacional para la Eliminación de la Violencia hacia la Mujer.
La sociedad civil y las instituciones del Estado, señaló el funcionario, deben unirse para desterrar la "cultura machista" que fomenta las prácticas de violencia en contra de las mujeres, ya que el Gobierno por sí sólo no puede lograr ese objetivo.
En los últimos cinco años, según cifras oficiales, han sido asesinadas en Guatemala casi 3.000 mujeres, lo que sitúa a este país centroamericano con una de las tasas de muertes violentas de féminas más altas de América Latina.
La comisionada presidencial contra este tipo de delitos, Alba Trejo, señaló que entre enero y octubre de este año han muerto de forma violenta 577 mujeres, la mayoría atacadas con armas de fuego y el 95 por ciento de los casos se mantienen en la impunidad.
Según Trejo, la mayoría de las víctimas son mujeres pobres habitantes de las áreas marginales de la capital guatemalteca, entre las que se encuentra "una importante" cantidad de menores de edad.
Justo cuando se realizaba el acto oficial en conmemoración de la efemérides, en una apartada carretera de la periferia oeste de la capital, los cuerpos de socorro encontraron el cadáver de una mujer de unos 23 años, con señales de tortura.
En las calles del centro histórico de la capital, miles de mujeres se manifestaron para exigir al Estado políticas públicas "eficientes" para erradicar la violencia de género, que además de seguridad ciudadana y justicia, incluyan oportunidades de igualdad para las féminas.
"Como sociedad civil organizada este día nos pronunciamos en contra de la violencia laboral, social y económica, la pobreza, el desarraigo, los bajos salarios y el ato costo de la vida", señaló en un comunicado la Asociación de Trabajadoras del Hogar a Domicilio y y de Maquila.
Según la Fiscalía de Delitos contra la Vida, entre enero y julio de este año fueron recibidas unas 9.300 denuncias de mujeres víctimas de violencia, de las cuales sólo en 119 casos fueron emitidas sentencias, 77 de las cuales fueron condenatorias y 42 absolutorias.
La Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Navi Pillay, por medio de un comunicado, urgió al sistema de Justicia de este país para que "responda de oficio ante el conocimiento de todos los casos de violencia contra las mujeres", e instó al Gobierno "a adoptar las medidas de prevención necesarias y a generar un cambio cultural y social" para eliminar las actitudes que originan la violencia contra la mujer.