La titular de Relaciones Institucionales de Brasil, Ideli Salvatti, declaró hoy que el Gobierno de Dilma Rousseff espera que el ministro de Turismo, Pedro Novais, aclare nuevas sospechas de corrupción vertidas en su contra por la prensa.
"Debe responder. El comportamiento de la presidenta es siempre el mismo: que se presenten todos los esclarecimientos", indicó Salvatti a periodistas después de que el diario Folha de Sao Paulo asegurase que, entre 2003 y 2010, Novais pagó el salario de una mucama con dinero de la Cámara de Diputados.
De acuerdo a la denuncia, cuando Novais era diputado inscribió a una mucama que trabajaba en su casa como secretaria de su gabinete en el Parlamento, con lo que el salario era pagado por la cámara baja.
Folha de Sao Paulo también aseguró que desde enero pasado, cuando Novais asumió en Turismo, la mujer fue contratada como recepcionista de ese ministerio por la empresa Visao Administracao, que tiene un contrato de 1,5 millones de reales (unos 882.000 dólares) para dotar de empleados administrativos a ese despacho.
Según Salvatti, Novais debe prestar explicaciones a la sociedad, tal como ha decidido Rousseff que se haga ante toda acusación que sea formulada contra cualquier miembro del Gobierno.
Novais ha sido blanco de diversas sospechas, pero hasta ahora se ha mantenido al frente del ministerio, cosa que no ocurrió con los ahora exministros de la Presidencia Antonio Palocci, Transportes Alfredo Nascimento, y Agricultura Wagner Rossi, que dimitieron en los últimos meses en medio de escándalos.
Las diversas denuncias de irregularidades en el ministerio de Turismo están en manos de las autoridades y hace dos meses llevaron a la policía a detener temporalmente al ahora exviceministro de ese despacho Federico Silva da Costa y a una veintena de funcionarios, por presuntos fraudes en licitaciones.
En diciembre pasado, cuando ya había sido nombrado ministro de Turismo, Novais ya había sido acusado de pagar una cuenta en un motel también con dinero de la Cámara de Diputados.
Novais admitió que así había sucedido, pero atribuyó el hecho a un "error" del personal que lleva su contabilidad y devolvió el dinero al Parlamento, con lo que el caso fue archivado.