El Gobierno uruguayo decretó hoy servicio esencial la recolección de basura en medio de un largo conflicto de los trabajadores de la Intendencia de Montevideo que derivó en la acumulación de unas 7.000 toneladas de residuos en las calles de la capital, informaron fuentes oficiales.
"Desde el punto de vista legal la medida es totalmente ajustada a derecho y para tomarla se analizó el riesgo para la salud de la población", afirmó el ministro de Trabajo y Seguridad Social, Eduardo Brenta.
El Ministerio "ya comunicó" a las autoridades de la Asociación de Empleados y Obreros Municipales (ADEOM) la decisión oficial, agregó Brenta en declaraciones a medios locales.
El decreto de servicios esencial supone que los recolectores de basura de Montevideo, donde reside la mitad de los 3,4 millones de habitantes del país, no podrán seguir adelante con la huelga escalonada que realizan desde hace varias semanas para reclamar mejores salarios y otras reivindicaciones.
El pedido de declaración de servicio esencial fue solicitado el miércoles por la intendenta Ana Olivera, del Partido Comunista que integra la gobernante coalición de izquierda Frente Amplio.
Tras el decreto del Gobierno, la Intendencia debe convocar a los funcionarios para que se presenten a realizar sus tareas en forma normal y en caso de no hacerlo "se enfrentan a sanciones que pueden llegar incluso al despido", advirtió el director de Desarrollo Ambiental de la Intendencia Municipal de Montevideo (IMM), Juan Canessa.
Además, por la decisión oficial la IMM "queda facultada" para contratar servicios de otras dependencias públicas o empresas privadas para realizar la recolección de la basura en el caso de que los funcionarios municipales se nieguen, destacó Brenta.
El Gobierno del presidente José Mujica, el segundo de izquierda en la historia de Uruguay, "siempre busca diálogo" pero en este caso "la situación llegó al límite", y las autoridades "tienen obligación de darle a la población los servicios que merece y necesita", afirmó el ministro de Trabajo.
El malestar de la población de Montevideo se fue incrementando en los últimos días de manera paralela con el crecimiento de las montañas de basura esparcidas por la capital.
Las altas temperaturas de los últimos días, al acercarse el inicio del verano austral, aceleró la descomposición de los residuos y la aparición de roedores en diferentes zonas de la ciudad.
Previo a la decisión de declarar esencial la recolección, las autoridades del Ministerio de Salud Pública advirtieron al Gobierno sobre la posibilidad de epidemias en caso de que la situación se extendiera.