El Gobierno del presidente Otto Pérez Molina declaró hoy en estado de "calamidad pública" el sistema de salud de Guatemala, con el fin de luchar contra la desnutrición y la mortalidad materna.
La declaración de esta medida, por tiempo indefinido, fue hecha por el propio mandatario durante un acto celebrado en el Hospital General San Juan de Dios, en la capital, el más grande de este país centroamericano, al que calificó como "símbolo para la salud de los guatemaltecos".
"Vengo aquí, no a declarar emergencia nacional, sino el estado de calamidad pública del sistema de salud", expresó el mandatario.
Según Pérez Molina, el sistema de salud guatemalteco está en "pésimas condiciones" y algunos de los 943 puestos de salud que visitó durante su campaña electoral no tenían ni siquiera agua y luz para atender a los pacientes.
En el país existen 1.084 puestos y centros de salud y se estima que la mitad no funciona ni tiene medicamentos ni equipos.
También hay 47 hospitales públicos en todo el territorio.
Pérez Molina, quien asumió la Presidencia el pasado sábado, anunció que ha pedido a su ministro de Finanzas, Pavel Centeno, que entregue los fondos que sean necesarios a la cartera de Salud para que haga frente a la crisis.
"Le he pedido al ministro de Salud (Francisco Arredondo) y a su equipo que tomen las medidas para que se pueda salir de esta calamidad", expresó.
La desnutrición afecta al 49,8 % de la población infantil, mientras que 17.000 niños sufren de desnutrición crónica.
Según Arredondo, la administración de Pérez Molina se propone reducir la desnutrición en 10 %.
Además, plantea reducir a la mitad la tasa de mortalidad materna, que es de 137,9 por cada 100.000 embarazos.
El Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social contará en 2012 con un presupuesto de 576,9 millones de dólares para dar cobertura a los más de 14 millones de habitantes que tiene Guatemala.
Esta es la segunda medida que adopta Pérez Molina en sus dos primeros días de Gobierno.
Por la mañana, nombró al comisario Gerson Oliva como nuevo director de la Policía Nacional Civil (PNC) y creo tres fuerzas policiales para combatir las extorsiones, a los sicarios y homicidios, y el robo de vehículos, motocicletas y celulares.
Estas medidas, según el mandatario, persiguen frenar la ola de criminalidad en el país, que estima en 42 por cada 100 mil habitantes, y para darle paz y seguridad a la población.