El ministro español del Interior, Jorge Fernández Díaz, afirmó hoy que tras la detención de los asesinos del primer ministro serbio Zoran Djindjic "ha quedado fuera de combate" el "Clan de Zemun", una de las organizaciones mafiosas más peligrosas de toda Europa.
Este grupo, dijo el ministro, era responsable de más de una veintena de asesinatos en Holanda y Serbia, y a él pertenecían el asesino material de Djindjic, el autor intelectual del atentado y actual jefe del "Clan de Zemun", y otros dos sicarios de la mafia serbia detenidos la semana pasada en el este de España.
En una comparecencia junto al director general de la Policía Nacional, Ignacio Cosidó, y los altos mandos responsables de la operación, Fernández destacó que las detenciones muestran no solo que la Policía es "eficaz, profesional y competente", sino que los grupos violentos "no pueden creer que España sea un país cómodo".
El ministro y el jefe de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) de la Policía Nacional, Serafín Castro, dieron más detalles de la operación que, tras más de año y medio de investigaciones policiales, concluyó el jueves pasado con la detención en Valencia de cuatro personas.
Todos ellos, Luka Bojovic, líder de la mafia serbia y autor intelectual del asesinato del primer ministro en 2003; Vladimir Milisavljevic, considerado el asesino material, y otros dos sicarios, uno de ellos mano derecha de Bojovic, fueron enviados ayer a prisión mientras se tramitan sus extradiciones a Serbia.
Según dijo a Efe la embajadora de este país balcánico en España, Jela Bacovic, las extradiciones de los detenidos podrán ser efectivas "en unas dos o tres semanas".
No obstante, es el Consejo de Ministros español el que, en última instancia, tiene que aprobar la extradición una vez que Serbia remita la documentación necesaria.
Sobre la operación, denominada "Zoológico" porque el padre de Bojovic trabajó en el zoo de Belgrado, el ministro español del Interior subrayó la preparación criminal y la formación militar de los detenidos.
Prueba de ello, dijo el ministro, es que los detenidos han estado tres días sin comer ni beber nada "para evitar que se les pueda administrar algún tipo de sustancia o suero que permitiera obtener de ellos una confesión", dijo.
Además, el jefe de la UDEV señaló que los detenidos portaban en el momento de la detención dos mochilas con gran parte del armamento intervenido.
Entre este material incautado, que la Policía mostró hoy, destaca más de medio millón de euros (660.000 dólares), tres subfusiles de asalto, nueve pistolas semiautomáticas, un llavero pistola, una escopeta, silenciadores, cargadores y numerosa munición, entre otros efectos.
Los tres subfusiles son de la marca Scorpio, el tipo de arma utilizada habitualmente por los sicarios de la mafia serbia para la ejecución de sus acciones.
Además, los agentes encontraron pasaportes falsos lituanos y croatas, fotografías de los investigados con distintas caracterizaciones y material informático.
En el año 2007 Milisavljevic fue condenado por un tribunal serbio en ausencia a 35 años de cárcel por su presunta participación en el asesinato del proeuropeo Djindjic, muerto en Belgrado en marzo de 2003.
Desde el atentado contra el jefe de Gobierno, Milisavljevic, cuyo apodo en el mundillo mafioso serbio es "Budala" ("el Tonto"), se encontraba prófugo de la Justicia serbia.
En caso de ser extraditado a Serbia, el presunto mafioso tendría derecho a pedir un nuevo juicio.
En todo caso, Milisavljevic también ha sido condenado ya por otros crímenes del "Clan de Zemun" a 40 años de cárcel, y contra él pesan todavía acusaciones por varios asesinatos.
Bojovic fue detenido en 2007 bajo la sospecha de ayudar a los miembros fugitivos de su clan implicados en el asesinato, pero ante la falta de pruebas fue acusado sólo de posesión ilegal de armas y condenado en 2009 a 15 meses de cárcel.
Desde el verano de 2010 se perdió su pista, pero en septiembre de ese año las autoridades serbias emitieron contra él una nueva orden de busca y captura internacional, al considerarlo responsable de asesinatos e intentos de asesinato de varias personas.
Durante las guerras balcánicas, Bojovic era miembro del grupo paramilitar de Zeljko Raznatovic, alias "Arkan", acusado de crímenes de guerra y asesinado en un hotel de Belgrado en 2000.