El ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, dijo hoy que sería un "error" poner fecha al fin de la misión militar en Afganistán mientras no se garantice la estabilidad y la seguridad de este país, y no se complete el traspaso de la gestión a las autoridades locales.
Moratinos, en una comparecencia en el Parlamento español para informar de la situación en Afganistán, consideró imprescindible lograr la reconciliación de los afganos y tratar de convencer a los talibanes moderados para que renuncien a la violencia.
También dio detalles a los diputados españoles sobre las conclusiones que se adoptaron en la Conferencia de Londres sobre Afganistán del pasado 28 de enero.
En ese foro, la comunidad internacional acordó una nueva estrategia, que incluyó la oferta de diálogo a los talibanes y el traspaso paulatino al Gobierno de Kabul del control del país.
A juicio del ministro, no se podrá completar el llamado proceso de "afganización" -traspaso de la gestión a las autoridades locales- "si no hay una reconciliación política a medio y largo plazo" entre los propios ciudadanos del país asiático.
Moratinos se mostró convencido de que este nuevo enfoque, más político que militar, es el aconsejable para lograr el éxito de la misión internacional, que comenzó en 2001 como respuesta los atentados del 11 de septiembre de Nueva York.
"Ha habido un déficit civil y un superávit militar. El nuevo plan lo que hace es corregir" y "están mejor delimitados los pasos para lograr los objetivos", argumentó.
La nueva estrategia incluye el envío de nuevas tropas, que en el caso de España serán 511 soldados y 40 guardias civiles para desempeñar tareas de seguridad y de formación del Ejército afgano en el marco de la operación ISAF de la ONU bajo mando de la OTAN.
Este envío de más tropas responde a la petición de más ayuda que hizo el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, quien el pasado 1 de diciembre anunció el despliegue de 30.000 soldados más y fijó el comienzo de la retirada en junio de 2011.
Para avanzar en el camino correcto, el titular de Exteriores consideró igualmente necesario que el Gobierno de Hamid Karzai se comprometa en la lucha contra la corrupción y vaya facilitando el desarrollo económico del país, con la potenciación del plan agrícola que promueva cultivos alternativos al opio.
También destacó la conveniencia de implicar a los países vecinos a Afganistán y de ir creando instituciones locales a nivel provincial.
El ministro español de Exteriores aprovechó para anunciar la visita a Madrid en los próximos días del gobernador y de una delegación de representantes políticos y sociales de la provincia afgana de Badghis.