El Gobierno ha trasladado hoy su "más profundo pesar" por la muerte a los 97 años de Amalia Solórzano, viuda del ex presidente de México Lázaro Cárdenas, que recibió en su país a cientos de niños refugiados durante la Guerra Civil española.
En un comunicado, el Ejecutivo español ha trasladado su pésame a los familiares de Solórzano, así como al Gobierno y al pueblo de México.
También quiere rendir "un sentido homenaje" a su figura "como personalidad insigne que trabajó con abnegación" en favor de miles de ciudadanos españoles que, condenados al exilio durante la Guerra Civil, "encontraron abiertas las puertas de México", fruto de la decisión política de Cárdenas.
Con la concesión de la Gran Cruz de la Orden de Carlos III en 2007, España reconoció la acogida que la organización dirigida por ella dispensó a los llamados "Niños de Morelia", que puso de manifiesto "la solidaridad mexicana con las víctimas más inocentes de aquel conflicto" y que constituye "una de las mejores páginas de la larga historia compartida por mexicanos y españoles".